El Servicio Nacional Forestal y de Fauna Silvestre (SERFOR) descartó cualquier indicio de maltrato o descuido hacia el zorro andino conocido como “Run Run”, quien actualmente reside en el zoológico de la Granja Porcón, en la región Cajamarca. La intervención se produjo de manera inmediata tras la difusión de alertas en plataformas digitales que cuestionaban el estado de salud y el bienestar del ejemplar.
Especialistas de la Administración Técnica Forestal y de Fauna Silvestre (ATFFS) de Cajamarca realizaron una evaluación exhaustiva in situ, concluyendo que el animal presenta un estado de salud adecuado. Según el informe técnico, “Run Run” se encuentra en “óptimas condiciones físicas y conductuales”, sin evidencias de lesiones, estrés crónico o anomalías en su comportamiento habitual.
Monitoreo de los ejemplares
Durante la inspección, el equipo técnico constató que en el recinto habitan tres ejemplares de zorro de sierra (Lycalopex culpaeus), distribuidos en dos ambientes diseñados para su especie. En el primer espacio se encuentra una hembra adulta, mientras que en el segundo ambiente conviven dos adultos: el popular “Run Run” junto a una hembra de su misma especie.
Los especialistas verificaron que los recintos cumplen con los criterios técnicos de manejo y cuidado requeridos para fauna silvestre en cautiverio. Asimismo, se descartó que los espacios presentaran deficiencias que pudieran comprometer la integridad de los animales, asegurando que reciben la alimentación y el monitoreo sanitario correspondiente.
Compromiso con la fauna silvestre
Como organismo adscrito al Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (MIDAGRI), SERFOR reafirmó su compromiso de velar por el bienestar de los animales rescatados del tráfico ilícito, como es el caso de “Run Run”, cuya historia alcanzó notoriedad nacional en 2021. La institución señaló que las fiscalizaciones a centros de cría y zoológicos continuarán de manera inopinada para garantizar el cumplimiento de la Ley Forestal y de Fauna Silvestre.
Finalmente, la entidad exhortó a la ciudadanía a canalizar las denuncias sobre fauna silvestre a través de sus canales oficiales para permitir una respuesta técnica y oportuna, evitando la propagación de información imprecisa que pueda generar alarmas innecesarias en la opinión pública.