Más de 7,000 productores de flores Semana Santa Perú vienen abasteciendo los mercados a nivel nacional en el marco de las celebraciones religiosas, informó el Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (Midagri).
El incremento de la demanda en esta temporada impulsa la actividad de la agricultura familiar, especialmente en zonas altoandinas y diversas provincias del país.
Producción nacional y diversidad floral
La producción de flores se concentra en regiones como Lima, Junín, Cajamarca, Áncash, Huánuco y Cusco, donde miles de familias se dedican a este cultivo para abastecer los mercados durante Semana Santa.
Según el Midagri, en el Perú se cultivan más de 60 especies de flores de corte. Entre las más representativas destacan el gladiolo, las rosas, claveles, astromelias y girasoles.
También existen variedades con potencial exportador, como la hortensia, desarrollada en Huánuco, y las flores de cera (Waxflower), cultivadas en zonas como Ica.
Calidad y valor cultural de las flores peruanas
Especialistas del sector resaltan que las flores de producción nacional mantienen un valor diferencial en el mercado debido a las condiciones climáticas diversas del país.
Factores como la duración en el florero y el tamaño del botón floral permiten identificar la calidad del producto, lo que favorece su comercialización.
Además de su valor económico, la floricultura cumple un rol importante en las tradiciones culturales, especialmente durante las celebraciones de Semana Santa, donde las flores son protagonistas en actividades religiosas.
Impulso a la agricultura familiar
El Midagri destacó que la floricultura en el Perú representa una actividad con gran potencial dentro de la biodiversidad nacional, tanto por su diversidad como por su impacto en la economía de miles de familias.
En ese contexto, el sector reafirmó su compromiso de continuar promoviendo el acceso a financiamiento, asistencia técnica y mercados, con el objetivo de fortalecer a los productores y dinamizar esta actividad en todo el país.
El trabajo de los productores de flores no solo garantiza el abastecimiento durante campañas clave como Semana Santa, sino que también contribuye al desarrollo económico y cultural de diversas regiones del Perú.