La Policía Nacional del Perú (PNP) y el Ministerio de Educación (Minedu) han formalizado una alianza estratégica para desplegar agentes especializados en las instituciones educativas de Lima. Esta medida busca frenar la delincuencia juvenil y el creciente involucramiento de adolescentes en hechos de sangre. La iniciativa responde a casos de extrema violencia que han conmocionado a la capital, como el asesinato del estudiante Martín Mamani en el Rímac, presuntamente a manos de otro menor de edad.
El general Francisco Vargas, jefe de la Región Policial Lima, confirmó que la estrategia se basa en la figura del policía promotor educativo. Según explicó, no se tratará de un despliegue convencional, sino de la selección de efectivos con perfiles específicos que les permitan interactuar eficazmente con estudiantes, profesores y personal administrativo. Las coordinaciones ya se realizan directamente con las Unidades de Gestión Educativa Local (UGEL) para asegurar que el personal asignado sea el idóneo para el entorno escolar.
Prevención y perfiles especializados
El plan, que se encuentra bajo la dirección operativa del coronel Vela, tiene como prioridad fortalecer la prevención antes de que suene la primera campana del año académico 2026. Aunque las autoridades no han detallado si los agentes portarán armamento dentro de los planteles, se enfatizó que el enfoque principal será la mediación y la construcción de un entorno seguro.
En los próximos días se llevará a cabo una reunión de alto nivel para ajustar los detalles técnicos y logísticos de la implementación. Esta acción se enmarca en un contexto de alta sensibilidad social, donde la captura del presunto asesino de Martín Mamani —un menor de edad localizado en un hospedaje de San Juan de Lurigancho— ha puesto en evidencia la urgencia de intervenir en las etapas formativas de los jóvenes.
Justicia para Martín Mamani
El asesinato de Martín Mamani, un estudiante de ingeniería en ciberseguridad de 19 años, ocurrió el pasado 21 de enero tras resistirse al robo de sus pertenencias. Su muerte generó indignación nacional, especialmente al confirmarse que el principal sospechoso es otro menor de edad. La detención del agresor se logró tras un intenso operativo de inteligencia y análisis de cámaras de seguridad en San Juan de Lurigancho.
Este plan de «policías en colegios» surge en un momento de transición política tras la reciente censura del presidente José Jerí. A pesar de que las estadísticas oficiales mencionadas por la gestión saliente indicaban una leve baja en homicidios, la PNP insiste en que la presencia directa en los colegios es vital para combatir la impunidad y la criminalidad en distritos de alta incidencia como el Rímac.