El poder judicial peruano vuelve a colocarse en el radar internacional. Esta vez, por su avance sostenido en la incorporación de nuevas tecnologías al sistema de justicia, un proceso que ha despertado el interés de instituciones extranjeras y especialistas del ámbito jurídico.
El reconocimiento llegó desde la presidenta de la Federación Argentina de la Magistratura y la Función Judicial (FAM), Marcela Ruiz, quien no dudó en calificar los avances del Perú como “dignos de imitar”. Según explicó, en diversos foros internacionales se percibe al país como un actor dinámico y progresista en la modernización del servicio de justicia.
La magistrada puso énfasis en que, más allá del auge de la inteligencia artificial, el desafío no es solo tecnológico. También implica fortalecer áreas estructurales del sistema como el derecho constitucional, civil y penal, que siguen siendo la base visible del funcionamiento judicial.
Poder judicial apuesta por cooperación e innovación tecnológica
En ese contexto, el poder judicial peruano suscribió un memorando de entendimiento con la FAM, orientado a intercambiar experiencias, promover buenas prácticas y desarrollar iniciativas conjuntas en innovación tecnológica y gestión judicial.
La firma del acuerdo contó con la participación del juez supremo Ulises Yaya Zumaeta, en representación de la presidenta del Poder Judicial, Janet Tello Gilardi. El magistrado asumirá la coordinación del convenio junto a Pablo Perel, responsable de Relaciones Internacionales de la FAM.
Durante el acto, Yaya Zumaeta planteó un diagnóstico claro: el sistema judicial enfrenta una transformación inevitable impulsada por la digitalización, la globalización de los conflictos legales y la necesidad de garantizar una tutela efectiva de los derechos fundamentales.
“El modelo tradicional debe repensarse. Hoy más que nunca se requiere fortalecer capacidades y generar alianzas estratégicas”, sostuvo.
Tecnología con límites: el enfoque ético en la justicia
Uno de los puntos centrales del acuerdo es el uso responsable de la tecnología. Para el magistrado, la innovación no puede avanzar sin un marco ético que garantice el respeto de los derechos fundamentales.
En esa línea, remarcó que las herramientas digitales deben convertirse en aliadas para mejorar la eficiencia, la transparencia y el acceso a la justicia, evitando riesgos que puedan afectar la imparcialidad o la integridad del sistema.
Desde la FAM, en tanto, se destacó que esta alianza permitirá trabajar en temas de justicia y gobierno abierto, con énfasis en el uso de información estadística para una mejor toma de decisiones.
El acto reunió a autoridades judiciales de ambos países y cerró con un mensaje compartido: la modernización de la justicia ya no es una opción, sino una necesidad.
Con este nuevo paso, el poder judicial peruano consolida una línea de trabajo que apunta a combinar tecnología, cooperación internacional y fortalecimiento institucional en un escenario cada vez más exigente.