Perú refuerza presencia científica en la Antártida con la campaña ANTAR XXXII

La expedición científica peruana en el continente blanco moviliza al buque polar B.A.P. “Carrasco”, investigadores nacionales e internacionales y la Marina de Guerra del Perú para estudiar fenómenos oceánicos y climáticos que influyen directamente en el Mar de Grau.

por Edgar Mandujano

La Campaña Científica ANTAR XXXII reafirma el compromiso del Perú con una presencia activa y sostenida en el continente antártico. En su condición de Miembro Consultivo del Tratado Antártico, el país impulsa investigaciones científicas orientadas a comprender procesos oceanográficos y climáticos que influyen directamente en el Mar de Grau y en la dinámica del Pacífico Sur.

Esta expedición articula el trabajo de la Marina de Guerra del Perú, la comunidad científica y diversas instituciones académicas. El eje logístico y científico de la misión es el buque oceanográfico polar B.A.P. “Carrasco”, una moderna plataforma de investigación que permite desarrollar estudios en condiciones extremas y asegurar el sostenimiento de la Estación Científica Antártica “Machu Picchu”.

Más que una actividad estacional, la campaña representa una proyección estratégica del Perú en el Sistema del Tratado Antártico, fortaleciendo la presencia nacional en una de las regiones más sensibles para el equilibrio climático del planeta.


Presencia histórica del Perú en la Antártida

La presencia peruana en la Antártida se remonta a la década de 1980, cuando la Marina de Guerra del Perú inició un proceso de preparación para operar en aguas polares. Oficiales navales fueron capacitados en expediciones internacionales y participaron en campañas científicas de países aliados, acumulando experiencia en navegación y operaciones en entornos extremos.

Ese esfuerzo permitió que en 1988 el pabellón peruano se izara por primera vez en territorio antártico, durante la primera expedición científica nacional. El objetivo de aquella misión fue realizar investigaciones preliminares y encontrar una ubicación adecuada para una futura estación científica permanente.

El proyecto se concretó en 1989 con la construcción de la Estación Científica Antártica “Machu Picchu”, ubicada en la isla Rey Jorge. Ese mismo año, el 9 de octubre de 1989, el Perú fue reconocido oficialmente como Miembro Consultivo del Tratado Antártico, un hito que consolidó su presencia científica en el continente blanco.

Desde entonces, las campañas antárticas se han convertido en una política sostenida del Estado peruano, que combina investigación científica, cooperación internacional y presencia estratégica en la región.


La importancia científica para el Mar de Grau

Los intereses del Perú en la Antártida no son solo académicos. Existen razones científicas y estratégicas que explican la importancia de estas expediciones.

Uno de los principales objetivos es estudiar la interconexión entre el océano Austral y el sistema de corrientes del Pacífico Sur, especialmente la corriente de Humboldt, uno de los sistemas marinos más productivos del planeta.

Las masas de agua fría provenientes del sur influyen directamente en la productividad biológica del mar peruano, base de una de las pesquerías más importantes del mundo. Comprender los procesos de circulación oceánica, los cambios en las temperaturas y las variaciones en la estructura de las masas de agua permite anticipar fenómenos que podrían afectar los ecosistemas marinos del país.

En ese contexto, los científicos peruanos buscan generar datos oceanográficos verificables y estudios de largo plazo que ayuden a comprender fenómenos climáticos globales como El Niño y La Niña, los cuales tienen un impacto directo en la costa peruana.


El B.A.P. “Carrasco”: laboratorio científico flotante

Un momento clave en la proyección científica del Perú ocurrió en 2014, cuando el Estado decidió construir el B.A.P. “Carrasco”, un moderno buque oceanográfico polar que reemplazó al histórico B.I.C. “Humboldt”.

Esta embarcación se ha convertido en uno de los laboratorios flotantes más avanzados de América Latina, diseñado para operar en el océano Austral y ejecutar investigaciones científicas de alta precisión.

Entre sus capacidades destacan:

  • Ecosonda multihaz, que permite mapear el fondo marino con gran precisión.
  • Laboratorios especializados (químico, húmedo y seco) para analizar muestras en tiempo real.
  • Equipos de última generación para estudios oceanográficos, biológicos y geológicos.

Durante la Campaña ANTAR XXXII, gran parte de las investigaciones científicas se realizan a bordo de esta unidad, lo que permite generar información relevante sobre biodiversidad marina, dinámica oceánica y geología del océano Austral.


Una expedición científica internacional

La actual campaña contempla 98 días de navegación y una tripulación de 76 personas, entre personal naval y científicos. Uno de los aspectos más destacados es la participación de 31 mujeres, una cifra histórica dentro de las expediciones antárticas peruanas.

En total se desarrollan 26 proyectos de investigación, que involucran a instituciones como:

  • IMARPE
  • INGEMMET
  • Universidades peruanas
  • Centros de investigación internacionales

Además, oficiales navales de países como Argentina, Ecuador, Estados Unidos, Corea del Sur, Italia, Francia, Guatemala, Canadá y España participan en la expedición, fortaleciendo la cooperación científica y militar en la región.

Este intercambio internacional permite compartir conocimientos, perfeccionar técnicas de operación en ambientes extremos y consolidar la diplomacia científica del Perú en el hemisferio sur.


Liderazgo institucional y proyección estratégica

Un hecho relevante durante esta campaña fue la visita del Comandante General de la Marina de Guerra del Perú, almirante Javier Bravo de Rueda Delgado, a la Antártida entre el 3 y 4 de febrero.

Durante su estadía en la Estación Científica Antártica “Machu Picchu”, la autoridad naval supervisó el desarrollo de las investigaciones y evaluó las condiciones operativas de la base científica peruana.

Asimismo, visitó la Estación Antártica “Comandante Ferraz” de Brasil, donde conoció su modelo de gestión y sostenimiento. Esta experiencia comparada permitirá analizar posibles mejoras para el desarrollo de futuras infraestructuras científicas peruanas en la región.

La presencia de la máxima autoridad naval en el continente blanco refuerza el mensaje de que la proyección antártica del Perú es una política de Estado de largo plazo, orientada a fortalecer la investigación científica, proteger los ecosistemas marinos y consolidar la presencia nacional en el sistema internacional antártico.


Ciencia, diplomacia y futuro

La Campaña ANTAR XXXII demuestra que el Perú cuenta con las capacidades técnicas, logísticas y humanas necesarias para mantener una presencia activa en uno de los entornos más extremos del planeta.

A través de la investigación científica, la cooperación internacional y el trabajo conjunto entre la Marina de Guerra del Perú y la comunidad académica, el país contribuye al conocimiento global sobre el clima, los océanos y la biodiversidad del continente blanco.

Al mismo tiempo, estas expediciones permiten fortalecer la defensa de los intereses marítimos del Perú, garantizando que la Antártida continúe siendo un territorio dedicado a la paz, la ciencia y la protección del medio ambiente.

También te puede interesar

 Av. Guardia Civil 1321, Oficina 1802, Surquillo, Lima – Perú

Copyright ©caretas.pe | Por Revista Caretas

Todos los derechos reservados

¿TIENES UNA DENUNCIA? ESCRÍBENOS

Nota y Prensa S.A.C.

Contacto: editorweb@caretas.com.pe

Ilustración Peruana

Este sitio web utiliza cookies para mejorar su experiencia. Asumiremos que está de acuerdo con esto, pero puede optar por no participar si lo desea. Aceptar Leer más

Política de privacidad y cookies
¿Estás segura de que quieres desbloquear esta publicación?
Unlock left : 0
Are you sure want to cancel subscription?