El papa León XIV expresó un mensaje de cercanía y afecto al pueblo peruano durante el encuentro que sostuvo con los obispos del Perú en el Vaticano, en el marco de la Visita ad limina que el episcopado realiza del 26 al 31 de enero.
Al inicio de su discurso, el sumo pontífice pidió a los obispos que transmitan a los fieles que los lleva “en su corazón” y los recuerda de manera especial en la oración, reafirmando el vínculo que mantiene con el país tras haber vivido en el Perú durante más de dos décadas.
“El Papa los lleva en su corazón”, el mensaje a los fieles del Perú
“Les suplico que les recuerden a mis queridos hijos del Perú que el Papa los lleva en su corazón y los recuerda con afecto, de modo especial en la oración”, expresó León XIV ante el episcopado peruano.
El pontífice recordó que la Visita ad limina coincide con el 300° aniversario de la canonización de santo Toribio de Mogrovejo, una de las figuras más importantes en la historia de la Iglesia peruana, y destacó el legado espiritual de los santos del país.
Un vínculo personal con el Perú
Durante su intervención, León XIV subrayó que el Perú ocupa “un lugar especial” en su vida y en su camino de fe.
“Allí compartí alegrías y fatigas, aprendí la fe sencilla de su gente y experimenté la fuerza de una Iglesia que sabe esperar aun en medio de las pruebas”, señaló.
El Papa, quien fue misionero y obispo de la Diócesis de Chiclayo, animó a los obispos a hacer fructificar la herencia espiritual de santos peruanos como Rosa de Lima, Martín de Porres, Juan Macías y Toribio de Mogrovejo, y a enfrentar los desafíos pastorales con sencillez, valentía y disponibilidad.
Llamado a la unidad y cercanía con los más frágiles
En su mensaje, León XIV exhortó a superar divisiones, protagonismos y toda forma de aislamiento dentro de la Iglesia. Asimismo, pidió mantener una cercanía especial con los más pobres, vulnerables y necesitados, recordando que de santo Toribio se decía que amaba a su pueblo como un padre a cada uno de sus hijos.
Al cierre del encuentro, impartió su bendición apostólica a los sacerdotes, la vida consagrada y a todo el pueblo peruano, con un mensaje especial de fortaleza para quienes atraviesan momentos difíciles.
Un gesto de cercanía durante la Visita ad limina
Como parte de esta visita, el papa León XIV sorprendió al episcopado peruano al almorzar con ellos en la residencia donde se hospedan, un gesto que la Conferencia Episcopal del Perú calificó como una muestra de “cercanía y comunión” que fortalece la misión pastoral de la Iglesia en el país.
Santa Rosa de Lima en los Jardines Vaticanos
La Visita ad limina incluyó también un momento histórico para el Perú. El papa León XIV inauguró y bendijo una estatua de Santa Rosa de Lima, junto a un mosaico mariano, en los Jardines Vaticanos.
La escultura, elaborada en travertino blanco de Huancayo por el artista peruano Edwin Morales y encargada a la comunidad de Artesanos Don Bosco, representa un momento místico de la santa peruana. Junto a ella se entronizó un mosaico mariano que reúne advocaciones veneradas en el país.
La obra, dirigida por Lenin Álvarez, incluye imágenes de la Virgen de la Puerta, la Virgen de la Candelaria, la Virgen de la Merced, la Virgen del Carmen y la Virgen de la Evangelización, reflejando la riqueza de la devoción mariana del Perú.
Durante la ceremonia, el pontífice destacó: “Estas imágenes nos recuerdan la grandeza de la vocación a la que Dios nos llama, es decir, la vocación universal a la santidad”, y agradeció a los artistas y a la familia salesiana por su aporte.