Pamela López, empresaria trujillana, ha sido víctima de amenazas de extorsión por parte de una organización criminal que se hace llamar ‘Los lagartos del terror’. Estos delincuentes han exigido a la empresaria un pago mensual de S/3.000, prometiendo su seguridad y la de su familia a cambio de este monto. Esta situación ha generado un clima de angustia no solo en Pamela, sino también en su entorno, que teme por su vida y la de sus seres queridos.
La situación de Pamela no es un caso aislado. En 2024, ya había denunciado amenazas de extorsionadores de otra banda, ‘Los Pulpos’. Esto pone de relieve un problema más amplio de inseguridad y criminalidad que afecta a muchas personas en Trujillo y otras regiones del país. Las amenazas que ha recibido, acompañadas de mensajes aterradores y fotos de armas, son un claro ejemplo de cómo las organizaciones criminales utilizan el miedo como herramienta de control.
Pamela ha decidido actuar con valentía al presentar su denuncia ante la Dirección de Investigación Criminal (Dirincri) en Lima. En su denuncia, expuso el contenido de los inquietantes mensajes y la presión psicológica que está sufriendo. Es fundamental que las autoridades respondan de manera efectiva a estos casos y brinden protección a las víctimas de extorsión, ya que el silencio solo alimenta la impunidad de los criminales.
Esta situación resalta la importancia de crear conciencia sobre la extorsión y la violencia que enfrentan muchas personas en su día a día. La comunidad debe unirse para apoyar a quienes sufren estas amenazas y exigir medidas más contundentes para erradicar el crimen organizado de nuestras calles. La seguridad y el bienestar de todos dependen de nuestra acción conjunta.