En un operativo de alta complejidad técnica, la Fiscalía Especializada en Delitos de Tráfico Ilícito de Drogas de Piura logró neutralizar el envío de más de 39 kilos de alcaloide de cocaína en el terminal portuario de Paita. La droga no se encontraba en los contenedores de carga, sino oculta en una estructura metálica adherida al casco externo del buque, una técnica diseñada para evadir los controles aduaneros ordinarios.
La intervención requirió el despliegue de buzos de la Marina de Guerra del Perú, quienes localizaron la caja de aproximadamente un metro de largo en la zona de la popa, cerca de los ductos de ventilación subacuáticos. En el interior se hallaron 30 paquetes tipo ladrillo que, tras las pruebas de campo con reactivos químicos, arrojaron una coloración azul turquesa, confirmando el positivo para alcaloide de cocaína.
El “Modus Operandi”: Buzos y Tecnología Subacuática
Según detalló el jefe de la Dirección Antidrogas de la PNP, esta red criminal transnacional utiliza un método de “parásito” marítimo. La organización emplea:
- Contenedores metálicos a medida.
- Imanes de alta potencia (del tamaño de latas de atún).
- Siliconas especiales no solubles al agua para fijar la carga al metal del barco.
La estrategia consiste en que, una vez el buque acodera en puertos europeos como Róterdam (Países Bajos), buzos de la organización se sumergen desde lanchas rápidas para extraer la caja antes de que la embarcación pase por inspecciones formales en los muelles.

Cooperación Internacional
La alerta que permitió este golpe al narcotráfico provino de un trabajo de inteligencia conjunta con la policía colombiana y la DEA. Gracias al seguimiento del buque desde su ingreso a aguas peruanas, las autoridades pudieron intervenir en el momento exacto. “Se obtiene información en tiempo real que nos permite neutralizar estos cargamentos que financian a las grandes mafias internacionales”, señaló un vocero policial durante la presentación de la incautación.
Impacto Económico
El valor del cargamento incautado supera el millón de dólares en el mercado europeo, donde el precio por kilo se triplica respecto a su valor en la región. Aunque no se registraron detenciones durante la intervención en el muelle, el Ministerio Público ha iniciado las investigaciones para identificar a los nexos locales de la red criminal que facilitaron el “preñado” del buque en su ruta hacia el Viejo Continente.