La Dirección de Hidrografía y Navegación de la Marina de Guerra del Perú informó que entre el viernes 6 y el martes 10 de febrero se registrará oleaje anómalo de ligera a moderada intensidad en el litoral norte y centro del país, como consecuencia de cambios en los sistemas atmosféricos del océano Pacífico, característicos de la temporada de verano. Ante este escenario, las autoridades exhortaron a la población y a los operadores marítimos a adoptar medidas de prevención.
De acuerdo con el pronóstico oficial, este fenómeno afectará a un amplio tramo del litoral peruano, por lo que la Dirección General de Capitanías y Guardacostas (DICAPI) evaluará de manera permanente las condiciones del mar para determinar la apertura o cierre de puertos, en resguardo de la seguridad de pescadores, embarcaciones y usuarios en general.
Causas del oleaje anómalo en la costa peruana
Según explicó el capitán de fragata Marco Bartens, jefe del Departamento de Oceanografía de la Marina, el oleaje anómalo se origina por el debilitamiento del anticiclón del Pacífico Sur y el desplazamiento del anticiclón del Pacífico Norte, lo que ha generado fuertes vientos en mar abierto. Estas condiciones producen olas que se desplazan desde zonas lejanas hacia la costa peruana.
El especialista precisó que se trata de un oleaje que proviene del norte, una dirección poco frecuente para el litoral peruano, el cual no cuenta con una protección natural frente a este tipo de eventos, a diferencia del oleaje proveniente del sur. Esta particularidad incrementa el impacto del fenómeno en playas y puertos del norte y centro del país.
Zonas comprendidas y características del fenómeno
La Marina de Guerra detalló que el oleaje anómalo afectará todas las playas comprendidas entre Tumbes y San Juan de Marcona, abarcando regiones del norte y centro del litoral. Aunque la intensidad prevista es de ligera a moderada, las autoridades advirtieron que el comportamiento del mar puede variar en función de factores adicionales.
Uno de estos factores es la fase de luna llena, actualmente en curso, que incrementa la altura de las mareas y puede intensificar los efectos del oleaje, especialmente durante los periodos de pleamar. Esta combinación podría generar condiciones peligrosas incluso en zonas donde el mar aparente estar en calma.
Evaluación de puertos y advertencia a pescadores
Frente a este escenario, la Dirección General de Capitanías y Guardacostas anunció que mantendrá una evaluación constante de las condiciones marítimas para definir el cierre o apertura de puertos a lo largo del litoral afectado. En caso de disponerse el cierre de un puerto, se reiteró que los pescadores no deben salir a realizar actividades marítimas, ya que ello implicaría un alto riesgo para sus vidas.
Las autoridades recordaron que el incumplimiento de las disposiciones emitidas por DICAPI no solo pone en peligro a las personas, sino que también puede acarrear sanciones administrativas, en el marco de la normativa vigente sobre seguridad marítima.
Recomendaciones para usuarios y bañistas
La Marina de Guerra exhortó a la población a extremar las medidas de precaución en las playas, incluso si el mar presenta una apariencia tranquila. El oleaje anómalo se caracteriza por olas más grandes y con mayor energía de lo habitual, lo que incrementa el riesgo de arrastre y accidentes.
En ese sentido, se recomendó respetar las señales de seguridad instaladas en las zonas costeras, así como acatar las banderas rojas colocadas por las autoridades municipales y de salvataje. Asimismo, se instó a evitar ingresar al mar durante los días de mayor impacto del fenómeno y a seguir las indicaciones de los organismos competentes.
Monitoreo permanente y normalización progresiva
La Dirección de Hidrografía y Navegación indicó que el monitoreo de las condiciones océano-meteorológicas es permanente y que, conforme se acerquen las fechas críticas, se contará con pronósticos más precisos sobre la evolución del oleaje anómalo.
De mantenerse las proyecciones actuales, la Marina estimó que las condiciones del mar empezarían a normalizarse progresivamente a partir del martes, cuando se prevé una disminución de la intensidad del oleaje. No obstante, se enfatizó que la población debe mantenerse informada a través de los comunicados oficiales y evitar exponerse innecesariamente a situaciones de riesgo.
Las autoridades reiteraron que este tipo de fenómenos, aunque recurrentes en determinadas épocas del año, pueden generar afectaciones significativas si no se adoptan medidas preventivas oportunas, por lo que insistieron en la responsabilidad individual y colectiva frente a las advertencias emitidas.