Miles de vecinos de los distritos de Villa El Salvador, Villa María del Triunfo y San Juan de Miraflores realizaron una marcha para exigir que se garantice la culminación de Nueva Rinconada, el proyecto de agua potable y alcantarillado que busca beneficiar a más de 450 mil familias del sur de Lima. Los manifestantes alertaron sobre el riesgo de que la obra, cuyo avance reportado alcanza el 93%, no llegue a su etapa final debido a presuntas irregularidades financieras y problemas administrativos en Sedapal.
La movilización fue encabezada por representantes vecinales del Súper Esquema 300 Nueva Rinconada, quienes reclamaron la intervención del Ministerio de Vivienda, Construcción y Saneamiento para revisar las controversias que, según sostienen, dificultan la ejecución del proyecto.
“Es inaceptable que en pleno siglo XXI, en la capital del Perú, todavía existamos más de 450 mil familias sin agua ni desagüe por culpa de la burocracia, la incompetencia de Sedapal”, declaró Carlos Chávez, presidente de la Comisión Central del Súper Esquema 300 Nueva Rinconada.
Una obra bajo cuestionamiento
Los dirigentes sostienen que la etapa final de Nueva Rinconada enfrenta dificultades vinculadas con penalidades económicas, pagos pendientes y la aprobación de trabajos adicionales. Por ello, solicitaron que las autoridades del sector Vivienda examinen la documentación contractual y administrativa para determinar las responsabilidades que correspondan.
Uno de los principales cuestionamientos está relacionado con la retención de cerca de S/ 8 millones, vinculados a una penalidad de S/ 18 millones aplicada al consorcio ejecutor. Los representantes vecinales exigen que Sedapal explique el estado de estos recursos y las razones que sustentan las decisiones adoptadas.
Los reclamos también incluyen la aplicación de una penalidad a la empresa supervisora del proyecto, a la que se habría sancionado por no imponer medidas contra el Consorcio San Miguel. Según la dirigencia, la controversia fue sometida a arbitraje y el laudo favoreció a la supervisión.
Arbitraje y pagos pendientes
De acuerdo con la Comisión Central, pese al resultado arbitral, los fondos continúan retenidos. Los dirigentes también denunciaron que se habrían enviado comunicaciones intimidatorias al supervisor para impedir la valorización de los mayores metrados requeridos para terminar los trabajos.
La aprobación de los mayores metrados constituye otro de los puntos en disputa. Según los manifestantes, la falta de reconocimiento de estos trabajos adicionales estaría agravando las dificultades financieras y podría comprometer la culminación de la obra.
Ante este escenario, los vecinos pidieron regularizar los pagos pendientes, reconocer los daños que atribuyen a interferencias municipales y revisar las penalidades que consideran improcedentes.
Pedido al Ministerio de Vivienda
La Comisión Central solicitó al Ministerio de Vivienda, Construcción y Saneamiento que revise los documentos del proyecto, los laudos arbitrales y las valorizaciones pendientes. Asimismo, pidió evaluar eventuales medidas disciplinarias y correctivas contra los funcionarios que, según sus denuncias, estarían obstaculizando la ejecución.
Los manifestantes sostienen que la controversia no debe prolongarse hasta poner en riesgo una infraestructura destinada a ampliar el acceso al agua potable y al alcantarillado en el sur de Lima.
“Exigimos al ministro de Vivienda que analice nuestro pedido y tome medidas contra los funcionarios de Sedapal que boicotean sistemáticamente esta obra crucial. No nos iremos en silencio mientras sigan vulnerando nuestro derecho humano al agua”, concluyó Chávez.
La culminación de Nueva Rinconada es una demanda central para las familias involucradas. Sin embargo, los cuestionamientos sobre las penalidades, el arbitraje y los pagos pendientes deberán ser esclarecidos por las entidades competentes. La versión de Sedapal sobre estos señalamientos resulta clave para conocer el estado real de las controversias y sus posibles efectos en el cronograma de ejecución.