En la madrugada del 3 de abril, un hombre de 28 años, identificado como Juan Carlos Olortegui Dueñas, disparó y asesinó a su expareja, Andrea Nicoll Paucca Pedregal, de 24 años, en el distrito de San Isidro. El trágico incidente ocurrió cuando ambos salían de su trabajo por un breve receso en la cuadra 5 de la calle Colombia. Tras el ataque, Olortegui intentó quitarse la vida, huyendo de la escena y llevándose la vida de Andrea con él.
El Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables (MIMP) condenó el acto de violencia y instó a la Fiscalía y a la Policía Nacional del Perú (PNP) a iniciar las diligencias preliminares correspondientes. A través de su cuenta oficial en X, el MIMP destacó que un equipo del Programa Nacional Aurora se encuentra brindando atención integral a la familia de la víctima en el Hospital Casimiro Ulloa, donde se confirmó el fallecimiento de Andrea horas después del ataque.
Según los informes, el altercado comenzó alrededor de la 1:00 a.m., y se replican las preocupaciones sobre la creciente violencia de género en el país. La PNP está llevando a cabo la investigación de este desgarrador caso, mientras la comunidad y los organismos de derechos humanos claman por acciones efectivas que garanticen la seguridad de las mujeres y sancionen a los agresores.
Este feminicidio pone de manifiesto la urgente necesidad de fortalecer las políticas de prevención de la violencia de género y garantizar la protección de las víctimas.