En pleno apogeo del verano 2026, la Dirección General de Salud Ambiental e Inocuidad Alimentaria (Digesa) ha encendido las alarmas tras calificar como «no saludables» a más de 400 piscinas en Lima Metropolitana. Tras una exhaustiva fiscalización en 43 distritos, la autoridad sanitaria determinó que estos recintos no cumplen con los parámetros básicos de higiene, poniendo en riesgo a miles de bañistas frente a enfermedades gastrointestinales, dermatológicas y oculares.
Según el reglamento vigente, toda piscina debe aprobar cuatro criterios fundamentales: calidad microbiológica del agua, limpieza del recinto, documentación administrativa y equipamiento operativo. Sin embargo, las inspecciones detectaron la presencia de sólidos flotantes, ausencia de niveles adecuados de cloro y sistemas de recirculación inoperativos, factores que convierten el agua en un caldo de cultivo para bacterias y microorganismos.
Los puntos críticos de la capital
El reporte de Digesa identifica una alarmante concentración de locales infractores en distritos periféricos y de esparcimiento campestre. La lista de jurisdicciones con mayor número de piscinas no saludables es encabezada por:
- Lurigancho-Chosica: 48 piscinas observadas.
- Puente Piedra: 31 piscinas declaradas no aptas.
- Cieneguilla: 28 establecimientos bajo alerta.
El doctor Javier Llamoza, especialista consultado por La República, advirtió que el incumplimiento de estas normas afecta principalmente a niños y adultos mayores, quienes son más susceptibles a cuadros de deshidratación por diarreas o infecciones severas por amebas.
Locales bajo la lupa y recomendaciones
La plataforma oficial «Verano Saludable» mantiene una actualización constante de los recintos que no cuentan con la certificación correspondiente. Entre los nombres que figuran en la lista de no aptos destacan instituciones de renombre y centros deportivos como el Centro Naval del Perú (Lurigancho), el Club El Remanso, el Country Club de Villa (Chorrillos), el Colegio La Salle (Breña) y el Barranco Tennis Club, entre otros.
Ante esta situación, Digesa insta a los gobiernos locales a proceder con la clausura temporal de aquellos establecimientos que no subsanen sus deficiencias de inmediato. Para los ciudadanos, la recomendación es clara: evitar el ingreso si el agua luce turbia, emana mal olor o presenta un exceso irritante de cloro. Se exhorta a la población a verificar el estado del local en el aplicativo de Digesa antes de planificar cualquier visita recreativa para garantizar un verano seguro y libre de infecciones.