La región Piura enfrenta una nueva emergencia climática tras registrarse más de cinco horas de lluvias intensas que han transformado las calles en caudales de alto riesgo. La magnitud de las precipitaciones ha forzado a los ciudadanos a recurrir a medidas extremas para sobrevivir y proteger sus bienes en localidades como Chulucanas, donde la infraestructura urbana ha colapsado ante el nivel del agua.
En una de las imágenes más impactantes de la jornada, se captó a tres menores de edad utilizando un colchón como balsa improvisada para desplazarse entre viviendas totalmente anegadas. En la misma zona, un grupo de vecinos tuvo que unir fuerzas para rescatar un vehículo que estaba a punto de ser arrastrado por la corriente, logrando estabilizar la unidad tras varios minutos de lucha contra la fuerza del agua acumulada.
La situación es crítica en el límite entre las provincias de Ayabaca y Morropón. La activación de la quebrada Sancor ha dejado aisladas a aproximadamente 200 familias. Según reportes de la Policía Nacional, algunos pobladores han intentado cruzar el cauce haciendo uso de sogas, exponiendo sus vidas ante el incremento del caudal que mantiene el tránsito restringido y amenaza el abastecimiento de productos básicos.
Los residentes de las zonas afectadas han hecho un llamado urgente al Gobierno Regional y a las autoridades centrales para el envío de maquinaria pesada que permita rehabilitar las vías y la distribución de ayuda humanitaria. Hasta el momento, el flujo vehicular entre las localidades altoandinas y la costa piurana permanece interrumpido por las inundaciones.