Lima atravesó 18 días consecutivos de altas temperaturas, configurando la ola de calor más prolongada del verano 2026, según informó el Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología del Perú (Senamhi). El evento se registró entre el 11 y el 28 de febrero, periodo en el que los valores térmicos diurnos se mantuvieron persistentemente elevados, afectando la rutina diaria de millones de limeños.
De acuerdo con el reporte oficial difundido por el organismo meteorológico, este episodio no tiene precedentes en lo que va de la temporada estival y se suma a una serie de eventos climáticos extremos que han marcado el verano en la capital. Las altas temperaturas en Lima generaron sensación térmica elevada, mayor consumo de energía eléctrica y un incremento en las alertas sanitarias, especialmente para niños y adultos mayores.
Factores climáticos detrás de la ola de calor
El Senamhi explicó que la prolongada ola de calor en Lima fue consecuencia de una combinación de factores atmosféricos y oceánicos. Entre los principales elementos identificados se encuentran el ingreso de vientos del norte, las condiciones cálidas del mar frente a la costa central y el debilitamiento del Anticiclón del Pacífico Sur, sistema que normalmente regula la intensidad del calor en la franja costera.
Este escenario permitió una mayor radiación solar durante el día y redujo la capacidad de disipación del calor acumulado, prolongando las jornadas con temperaturas por encima de los promedios estacionales. Según especialistas, estas condiciones están asociadas a patrones de variabilidad climática que podrían repetirse con mayor frecuencia en los próximos años.
Impacto de las altas temperaturas en la capital
Durante los 18 días de calor continuo, diversos distritos de Lima reportaron picos térmicos que afectaron la actividad laboral, el transporte y la salud pública. Autoridades sanitarias recomendaron evitar la exposición prolongada al sol, hidratarse constantemente y prestar especial atención a los golpes de calor, sobre todo en poblaciones vulnerables.
Las altas temperaturas también coincidieron con un incremento en la demanda de agua potable y energía eléctrica, así como con reportes de afectación en la calidad del aire en zonas de alta congestión vehicular. Especialistas advirtieron que estos eventos extremos exigen planes de adaptación urbana y medidas de prevención más robustas frente al cambio climático.
Lluvias en la sierra y aumento del caudal de ríos
Paralelamente a la ola de calor en la costa, el Senamhi informó que intensas precipitaciones continúan registrándose en la sierra central, generando un incremento del caudal de los ríos que atraviesan Lima. Esta situación ha encendido alertas por posibles desbordes e inundaciones en zonas vulnerables.
En su último reporte hidrológico, el organismo indicó que el río Rímac se encuentra próximo al nivel naranja de peligro. Según la estación de monitoreo ubicada en Chosica, el caudal alcanzó 89.85 metros cúbicos por segundo, valor que refleja un aumento significativo respecto a semanas anteriores.
Asimismo, tramos del río Chillón que atraviesan los distritos de Huaros y San Buenaventura ya reportan nivel naranja de peligro. De acuerdo con los registros oficiales, el caudal llegó a 10.07 m³/s en Pariacancha y 21.37 m³/s en Obrajillo, lo que obliga a mantener vigilancia permanente.
Riesgos y recomendaciones ante eventos extremos
El Senamhi exhortó a las autoridades locales y a la población a mantener medidas de prevención ante la coexistencia de altas temperaturas y crecida de ríos, un escenario que incrementa los riesgos sanitarios y ambientales. Entre las recomendaciones figuran evitar actividades cerca de los cauces, no cruzar ríos con caudales elevados y seguir únicamente la información difundida por canales oficiales.
Desde el punto de vista climático, los especialistas advierten que la combinación de olas de calor y lluvias intensas es una señal de mayor variabilidad extrema, lo que plantea desafíos para la gestión del riesgo de desastres en la capital y en la región central del país.
Un verano marcado por récords y alertas
La ola de calor de 18 días consecutivos se suma a otros récords térmicos registrados en Lima durante el verano 2026, consolidando una temporada caracterizada por condiciones meteorológicas inusuales. Para el Senamhi, estos eventos refuerzan la necesidad de fortalecer los sistemas de monitoreo, alerta temprana y planificación urbana frente a escenarios de estrés climático cada vez más frecuentes.
Mientras tanto, las autoridades mantienen vigilancia constante sobre la evolución de las temperaturas y los caudales de los ríos, en un contexto donde el impacto del clima extremo ya se siente con fuerza en la vida cotidiana de la capital.