Ante la creciente ola de extorsiones y ataques contra el sector transporte, el alcalde de Lima, Renzo Reggiardo, anunció la implementación inmediata de un corredor seguro que abarcará puntos estratégicos de San Martín de Porres y Los Olivos. La medida busca recuperar el control territorial en avenidas donde la incidencia delictiva ha puesto en jaque la operatividad de los gremios de transporte público.
La intervención se concentrará en un eje de dos kilómetros que comprende las avenidas Sol de Naranjal, Los Eucaliptos, El Olivar, Paramonga y Bertello, en San Martín de Porres, además de la avenida Las Palmeras, en Los Olivos. Según detalló la autoridad edil tras una reunión con representantes de la Policía Nacional y la ATU, el objetivo es establecer una presencia estatal permanente para frenar el avance de las organizaciones criminales en estas vías.
Tecnología y recuperación urbana
El plan de seguridad no se limita exclusivamente al patrullaje. El municipio capitalino ejecutará obras de infraestructura que incluyen la pavimentación y la instalación de nuevo alumbrado público en el tramo afectado. Estas acciones responden a un diagnóstico técnico que identifica a las zonas con escasa iluminación y vías en mal estado como entornos propicios para la comisión de delitos.
En el ámbito tecnológico, se confirmó un despliegue de vigilancia híbrida. La Municipalidad de Lima instalará cámaras fijas a lo largo de los dos kilómetros del corredor, las cuales se sumarán a los dispositivos que la Autoridad de Transporte Urbano (ATU) planea adquirir para el monitoreo de las unidades vehiculares. Asimismo, la vigilancia aérea estará garantizada mediante el uso de drones municipales para supervisar el flujo de transporte en tiempo real.
Coordinación interinstitucional
El anuncio se produjo tras una mesa de trabajo en la que participaron figuras clave de la seguridad nacional, como el general PNP Carlos Vargas Mormontoy (DIRCRI) y el general PNP Víctor Revoredo (DIRINCRI). La presencia de los jefes policiales junto a los delegados de gremios como Transportes Unidos subraya la urgencia de una respuesta articulada frente a las amenazas que han paralizado diversas rutas en las últimas semanas.
Con esta estrategia, la administración metropolitana pretende replicar un modelo de vigilancia intensiva que pueda ser escalable a otros distritos, priorizando la protección de los trabajadores del transporte y los usuarios que circulan diariamente por el cono norte.