Una cúster de transporte público fue incendiada la noche del último martes en el Callao, en un presunto nuevo caso de extorsión contra transportistas que operan en la zona. El ataque ocurrió en el cruce de las avenidas Bocanegra con Pacasmayo, cuando la unidad se encontraba estacionada frente al domicilio de su propietario.
El hecho ha generado preocupación entre los conductores de la ruta, quienes vienen denunciando amenazas y cobros ilegales por parte de presuntas organizaciones criminales.
Callao: ataque a cúster fue registrado por cámaras de seguridad
De acuerdo con las imágenes de videovigilancia, un sujeto llegó hasta la unidad portando un galón con líquido inflamable. Segundos después, roció el vehículo y le prendió fuego antes de huir rápidamente en una motocicleta que lo esperaba en las inmediaciones.
La cúster quedó completamente destruida tras el incendio, pese a los intentos de vecinos por alertar a las autoridades.
Denuncian cobro de cupos y amenazas a transportistas
El propietario del vehículo denunció que venía recibiendo amenazas de una banda criminal que exige pagos diarios para permitir que los conductores continúen trabajando.
Según su testimonio, los extorsionadores habrían obtenido los contactos de los choferes tras el robo del celular de un trabajador del mismo grupo.
El conductor señaló que se les exigía el pago de un “ingreso” inicial y cuotas diarias, además de sanciones económicas en caso de abandonar el sistema impuesto.
Banda criminal sería “Los Maquiavélicos”
El transportista indicó que la organización detrás de las amenazas sería la banda conocida como “Los Maquiavélicos”, la cual ya habría sido denunciada anteriormente por hechos similares en la misma ruta.
Afirmó además que no se trata del primer ataque contra su unidad, ya que hace más de un año otro vehículo suyo también fue incendiado bajo circunstancias similares.
Víctima enfrenta enfermedad y pérdida de sustento
El propietario de la cúster, de 45 años, padece cáncer de estómago desde hace más de tres años. La unidad destruida era su principal fuente de ingresos y el sustento económico de su familia, además de servir para cubrir su tratamiento médico.
Sus familiares denunciaron el hecho ante la comisaría de Ingunza Valdivia, exigiendo que se identifique y capture a los responsables de este nuevo ataque vinculado a la extorsión en el transporte público.
Conclusión
El incendio de la cúster en el Callao vuelve a poner en evidencia la creciente ola de extorsiones contra transportistas, que operan bajo amenazas, cobros ilegales y ataques violentos atribuidos a bandas criminales.