Préstamos extorsivos bajo amenaza
La modalidad del llamado “gota a gota” se ha convertido en una de las principales fuentes de extorsión urbana en Lima. Bajo la apariencia de préstamos rápidos y sin requisitos, estas mafias imponen intereses abusivos y cobran mediante amenazas, agresiones y hostigamiento permanente. En ese contexto, la Policía Nacional del Perú (PNP) asestó un nuevo golpe contra este tipo de organizaciones al desarticular a la banda criminal “Los Caribeños de San Genaro”, que operaba principalmente en Chorrillos y distritos de Lima Sur.
La intervención se realizó durante la madrugada del domingo en el asentamiento humano Nueva Caledonia, en el marco del estado de emergencia decretado para reforzar el control territorial y combatir el crimen organizado. Según información oficial del Ministerio del Interior, los agentes lograron la captura de seis ciudadanos extranjeros, presuntamente implicados en delitos de extorsión, tráfico ilícito de drogas y tenencia ilegal de armas de fuego.
Tarjetas, drogas y municiones incautadas
Durante el operativo, la PNP decomisó más de 5 mil tarjetas publicitarias utilizadas por la banda para captar víctimas, especialmente pequeños comerciantes y vecinos de zonas populares. Este material era distribuido casa por casa o dejado en negocios, ofreciendo dinero inmediato con la promesa de pagos diarios mínimos, que luego se transformaban en deudas impagables.
Además, se incautaron 47 municiones de arma de fuego, más de 200 envoltorios de pasta básica de cocaína (PBC) y marihuana, así como otros elementos vinculados a la actividad criminal. De acuerdo con la Policía, dos de los detenidos cuentan con antecedentes policiales, lo que refuerza la hipótesis de que se trata de una organización con estructura y reincidencia delictiva.
El “gota a gota” como red de control social
Las autoridades advierten que estas bandas no solo operan como prestamistas ilegales, sino que buscan ejercer control social en los barrios donde se instalan. A través del miedo, las amenazas y la violencia, obligan a comerciantes a pagar diariamente sumas crecientes, bajo la advertencia de ataques contra sus negocios o familias.
El general PNP Javier Infante, de la Dirección de Seguridad Integral, explicó que el modus operandi suele comenzar con una aparente oferta de ayuda financiera, pero rápidamente deriva en coacción violenta, visitas intimidantes y, en muchos casos, agresiones físicas. “No es solo una deuda: es un sistema de extorsión permanente”, señaló durante la presentación de resultados.
Resultados policiales en toda Lima Metropolitana
El golpe a “Los Caribeños de San Genaro” forma parte de una jornada operativa más amplia ejecutada por la PNP en distintos puntos de Lima Metropolitana. Según el balance oficial, durante el domingo se logró la desarticulación de 10 bandas criminales y la detención de 122 personas, de las cuales 20 tenían requisitorias vigentes por la justicia.
En el mismo despliegue, la Policía incautó 1,898 envoltorios de PBC, 105 de clorhidrato de cocaína y 86 de marihuana, evidenciando la conexión directa entre extorsión, microcomercialización de drogas y crimen organizado urbano.
Asalto frustrado en San Juan de Lurigancho
Como parte de las acciones simultáneas, la PNP también frustró un asalto a un grifo en San Juan de Lurigancho, logrando la captura de dos personas, una de ellas menor de edad. Ambos serían integrantes de la banda conocida como “Los Gatilleros de Unamarca”.
En esta intervención se incautó una pistola abastecida con municiones, lo que evitó un posible ataque armado contra trabajadores y clientes del establecimiento. El hecho confirma la presencia de menores de edad en organizaciones criminales, un fenómeno que preocupa a las autoridades por su impacto social y delictivo.
Control territorial en Lima Sur
Durante la noche del domingo y la madrugada del lunes, el despliegue policial se concentró en San Juan de Miraflores, con operativos de control de identidad y registro vehicular en las avenidas Los Lirios, Pedro Miotta y Los Héroes, así como en los exteriores del Hospital María Auxiliadora.
Estas acciones buscan recuperar espacios públicos y reducir la percepción de inseguridad, especialmente en zonas donde operan bandas dedicadas a la extorsión, el tráfico de drogas y los robos agravados. La presencia policial fue reforzada con unidades especializadas y patrullaje constante.
Supervisión del Ejecutivo y mensaje político
La presentación de resultados fue supervisada por el asesor del despacho viceministerial de Orden Interno del Mininter, general PNP (r) Germán Chávez, y por el secretario general del Ministerio de Cultura, Carlos Palomares, quienes destacaron el trabajo articulado entre la Policía y el Ejecutivo.
Desde el Gobierno se ha insistido en que el combate al “gota a gota” es una prioridad de seguridad ciudadana, debido a su impacto directo en la economía familiar y en los pequeños negocios, que suelen ser las principales víctimas de estas mafias.
Una amenaza persistente
Pese a los resultados, las autoridades reconocen que la erradicación de estas bandas requiere operativos sostenidos, inteligencia policial y denuncias ciudadanas. El “gota a gota” sigue expandiéndose en distritos populares, aprovechando la informalidad y la falta de acceso al sistema financiero formal.
El reciente operativo en Chorrillos marca un nuevo avance, pero también evidencia la dimensión del problema y la necesidad de mantener la presión policial para evitar la recomposición de estas organizaciones criminales.