En una operación de inteligencia de alta precisión, la Policía Nacional del Perú (PNP) desmanteló una fábrica clandestina de moneda extranjera que operaba en una vivienda del distrito de San Juan de Miraflores. El operativo, liderado por la División de Investigación contra el Crimen Organizado, permitió el decomiso de 3.6 millones de dólares apócrifos en billetes de 50 y 100 dólares, listos para ser distribuidos en mercados locales y del exterior.
El centro de operaciones, oculto en la parte posterior de un inmueble, contaba con una imprenta industrial Davidson modelo 500, maquinaria capaz de replicar relieves y tonalidades del papel moneda estadounidense con una fidelidad alarmante. Además del dinero, los agentes incautaron insumos críticos como tintas especiales, cilindros de seguridad y planchas de corte.
“Los Falsificadores de San Juan”
Durante la incursión, fueron capturados tres integrantes de la organización criminal: Huber Siancas Patiño (alias ‘Chalaco’), César Valle Rúa (alias ‘Chato’) y Juan Siancas Luque (alias ‘Máquina’). Las autoridades han puesto especial atención en el perfil de los detenidos, ya que dos de ellos registran recurrentes movimientos migratorios hacia países como Chile, Argentina, México y Alemania, lo que sugiere la existencia de una red de exportación de dólares falsos desde Lima hacia el extranjero.
En el lugar también se halló un arsenal que incluía una pistola abastecida, bloqueadores de señal GPS para evadir el rastreo policial, vehículos y teléfonos celulares reportados como robados.
Contexto de una industria ilegal
Este hallazgo supera en magnitud al operativo registrado en agosto de 2025 en La Victoria, donde se incautaron 1.2 millones de dólares. Según el mayor Víctor Chafloque, esta nueva intervención representa un golpe estructural a la economía ilegal, dado que los delincuentes empleaban métodos avanzados para dificultar la detección de los billetes en transacciones cotidianas y mercados mayoristas como Unicachi y La Parada.
Los implicados podrían enfrentar penas que oscilan entre los 8 y 15 años de prisión, bajo cargos de falsificación de moneda y organización criminal. La PNP continúa trabajando con organismos internacionales para determinar si existen lotes de esta producción que ya hayan cruzado las fronteras peruanas.