El Gobierno aprobó un decreto para la eliminación del Proyecto Especial Legado, encargado de administrar las sedes deportivas construidas para los Juegos Panamericanos Lima 2019. La decisión fue confirmada por el ministro de Defensa, Walter Astudillo, quien explicó que la medida responde a la duplicidad de funciones entre Legado y el Instituto Peruano del Deporte (IPD), según una evaluación interna.
A partir de la disolución de Legado, las seis sedes que gestionaba el proyecto serán transferidas al IPD en un proceso que durará 30 días, tal como anunció el ministro de Educación, Morgan Quero. Durante este período, diversas entidades, incluida la PCM, participarán en la transferencia de las instalaciones deportivas al IPD.
La eliminación del proyecto ha generado críticas, especialmente de Carlos Neuhaus, expresidente del Comité Organizador de los Juegos Panamericanos Lima 2019. Neuhaus pidió al Gobierno que reconsiderara su decisión, advirtiendo que la medida podría afectar la gestión de las sedes, que serán utilizadas nuevamente en los Juegos Panamericanos de 2027.
Con la transferencia de las sedes al IPD, el Ejecutivo busca centralizar la administración de estas instalaciones, aunque la medida sigue siendo cuestionada por quienes consideran que el Proyecto Legado tenía un rol específico en su gestión y mantenimiento.