La presidenta del Consejo de Ministros, Denisse Miralles, anunció este viernes la implementación de clases en modalidad remota para colegios, institutos y universidades, tanto públicos como privados. La medida, que tendrá una vigencia inicial de siete días, busca mitigar los efectos de la crisis energética que ha provocado una reducción crítica en la oferta de transporte urbano a nivel nacional.
Origen de la emergencia energética
Esta situación de emergencia fue provocada por una falla técnica en el gasoducto de Camisea, ubicado en el distrito de Megantoni, Cusco. Una fuga seguida de una deflagración en la infraestructura obligó a la suspensión temporal del transporte de gas natural, lo que ha derivado en un esquema de racionamiento que prioriza, por el momento, el suministro para el consumo doméstico y comercios esenciales.
El Ejecutivo ha declarado el estado de emergencia del suministro por un periodo de 14 días. Durante este lapso, se busca estabilizar la cadena de distribución del GNV, un combustible vital para gran parte de la flota de transporte masivo en las zonas urbanas del país.
Medidas de contingencia
La transición a la virtualidad busca descongestionar las principales vías, permitiendo que la flota operativa de transporte público pueda concentrarse en el traslado de personal crítico y ciudadanos con necesidades imperativas de movilidad, evitando el colapso del sistema ante la falta de combustible.
Las autoridades instaron a las instituciones educativas a adaptar sus plataformas digitales para garantizar la continuidad del servicio académico, enfatizando que esta es una medida de carácter temporal y excepcional necesaria para superar el periodo de contingencia.
El Gobierno continuará informando sobre el avance de las reparaciones en el gasoducto y la evolución del abastecimiento energético para determinar si se requiere una extensión de la medida o si las actividades presenciales podrán retomarse con normalidad.