Una nueva ola de movilizaciones sociales se proyecta sobre la capital peruana. La denominada “Generación Z”, en alianza con asociaciones de deudos de diversas regiones, ha convocado a una “Marcha de Sacrificio” programada para el próximo 28 de enero. El desplazamiento de las delegaciones provenientes de Puno, Ayacucho y Cusco se iniciará este 25 de enero, marcando el retorno de las protestas masivas a las calles de Lima.
El eje central de esta convocatoria es el rechazo a la reciente crisis institucional en el Ministerio Público. Los manifestantes denuncian el estancamiento de las investigaciones judiciales sobre las muertes ocurridas durante las protestas contra el gobierno de Dina Boluarte. El malestar se ha agudizado tras la desactivación del Equipo Especial de Fiscales para Casos con Víctimas durante las Protestas Sociales (Eficavip), medida dispuesta por el fiscal interino de la Nación, Tomás Aladino Gálvez.
Demandas y simbolismo juvenil
La movilización busca presionar a las altas instancias del Poder Judicial y la Fiscalía para la reactivación inmediata del grupo especializado Eficavip. Según los representantes de los deudos, esta unidad fiscal ya contaba con acusaciones avanzadas contra los presuntos responsables de la violencia institucional, por lo que su desmantelamiento es interpretado por los colectivos como un intento de imponer la impunidad.
En esta ocasión, la participación de la juventud limeña ha cobrado un rol protagónico en la organización. Bajo consignas que apelan a la memoria histórica y utilizando iconografía de la cultura popular, estos grupos buscan proyectar que la demanda de justicia ha trascendido las regiones del sur para convertirse en una exigencia generacional en la capital.
Cronograma de movilización
De acuerdo con el plan de acción difundido por los organizadores, el arribo de las delegaciones regionales a Lima está previsto para los días previos al 28 de enero, fecha en la que se realizará la concentración principal. Se espera que los manifestantes se reúnan en puntos estratégicos del centro histórico para confluir en lo que han denominado un “encuentro nacional” contra la corrupción y el abandono estatal.
Las autoridades aún no han detallado el plan de contingencia policial para el resguardo del orden público durante el ingreso de los manifestantes a la ciudad.