La situación legal de Andrés Hurtado, conocido en el ámbito del espectáculo como ‘Chibolín’, podría agravarse en los próximos días. Durante la audiencia realizada este miércoles 11 de marzo, la Segunda Fiscalía Suprema Especializada en Delitos Cometidos por Funcionarios Públicos solicitó formalmente la prolongación de su prisión preventiva por 18 meses adicionales, a pocos días de que venza el plazo inicial el próximo 18 de marzo.
El fiscal adjunto supremo Denis Pérez sostuvo que la medida es necesaria debido a la complejidad de la trama de corrupción que vincula al presentador con la fiscal superior Elizabeth Peralta. Según la tesis fiscal, Hurtado no cuenta con arraigos sólidos que garanticen su permanencia en el país y su libertad representaría un riesgo para la recolección de pruebas pendientes.
Los argumentos del Ministerio Público
La fiscalía fue enfática al señalar que Hurtado carece de un domicilio estable, pues frecuenta hoteles y no posee propiedades a su nombre. En cuanto al arraigo laboral, el fiscal advirtió que su vínculo con Panamericana Televisión se encuentra suspendido y es improbable su retorno, dado que el actual propietario de la cadena, Jimmy Pflucker, figura como agraviado en las investigaciones contra el conductor.
Entre los nuevos elementos presentados destacan:
- Ocultamiento de información: El uso de ocho líneas telefónicas, pese a que Hurtado declaró poseer solo dos.
- Manejo financiero: Testimonios de colaboradores eficaces señalan que el investigado ordenaba transferencias de dinero a terceros para ocultar su origen.
- Obstrucción: La fiscalía denunció que Hurtado habría intentado influir en testigos imponiéndoles defensa legal —específicamente al abogado Elio Riera— sin que estos lo solicitaran.
La postura de la defensa
Por su parte, el abogado Elio Riera rechazó los argumentos fiscales, alegando que la etapa de investigación preparatoria ya concluyó y que no se ha acreditado una «ruta del dinero» que incrimine directamente a su patrocinado. Riera cuestionó las valoraciones del fiscal sobre el futuro laboral de Hurtado y la relación con su hija menor, solicitando que la prisión sea variada por una medida de comparecencia con restricciones.
El juez supremo Juan Carlos Checkley dejó la causa al voto. De declararse fundado el requerimiento, Hurtado permanecería recluido hasta finales de 2027, mientras continúan las diligencias de levantamiento del secreto de las comunicaciones de los hermanos Siucho Neira y otros implicados en el caso.