El proceso judicial contra Erick Moreno, uno de los presuntos cabecillas de organizaciones criminales más violentas de Lima Norte, dio un nuevo paso decisivo. La Fiscalía Especializada contra la Criminalidad Organizada de Lima Noroeste logró que el Poder Judicial declare procedente la solicitud de ampliación de extradición activa, incorporando nuevos delitos graves en su contra.
La decisión judicial fue impulsada por el Equipo 3 de la Fiscalía contra la Criminalidad Organizada de Lima Noroeste, bajo la conducción del fiscal provincial Edwin Velásquez, y permite que el Estado peruano continúe con el trámite de extradición internacional del investigado, actualmente sometido a un proceso judicial fuera del país.
Correspondencia penal con Paraguay
Uno de los puntos centrales del fallo es el reconocimiento del principio de doble incriminación, requisito esencial en los procesos de cooperación judicial internacional. El órgano jurisdiccional determinó que los hechos imputados a Moreno en el Perú guardan correspondencia penal con los delitos tipificados en la legislación de la República del Paraguay, país donde se encuentra el investigado.
Esta equivalencia legal habilita al Estado peruano a solicitar formalmente que el acusado sea entregado para enfrentar la justicia nacional por una serie de delitos que incluyen organización criminal, homicidio en grado de tentativa, lesiones graves y extorsión.
Desde el Ministerio Público se subrayó que esta resolución fortalece el marco de cooperación bilateral y reafirma la obligación de los Estados de no convertirse en refugio para integrantes del crimen organizado transnacional.
El caso “Los Injertos del Cono Norte”
El proceso de extradición se enmarca en la investigación del caso conocido como “Los Injertos del Cono Norte”, una organización criminal vinculada a extorsiones sistemáticas, ataques armados y amenazas contra transportistas y comerciantes en distritos de Lima Norte.
Por este expediente, el Poder Judicial peruano dictó 36 meses de prisión preventiva contra Erick Moreno, al considerar que existen graves y fundados elementos de convicción que lo vinculan como presunto líder o integrante clave de la red criminal.
Las investigaciones fiscales detallan que la organización operaba bajo una estructura jerárquica, con roles definidos para la ejecución de cobros extorsivos, actos de intimidación armada y coordinación logística, lo que refuerza la imputación por organización criminal.
Extradición sigue su curso
Con la ampliación declarada procedente, el proceso de extradición activa continúa conforme a ley, pasando a las siguientes etapas administrativas y diplomáticas previstas en los convenios internacionales suscritos por el Perú.
Fuentes del Ministerio Público indicaron que esta resolución permite evitar vacíos legales y asegurar que, una vez concretada la extradición, el investigado responda ante la justicia peruana por la totalidad de los delitos imputados, sin restricciones procesales.
La Fiscalía remarcó que el caso constituye un mensaje claro frente a las organizaciones criminales que operan con violencia y buscan evadir la justicia cruzando fronteras: los mecanismos de cooperación internacional seguirán siendo utilizados para perseguir y sancionar el crimen organizado, incluso fuera del territorio nacional.