La Policía Nacional del Perú (PNP) desarticuló a la organización criminal denominada ‘Los Malditos Carroñeros’, dedicada a la extorsión de empresarios del rubro gastronómico en Lima Este. La intervención permitió la captura de cuatro presuntos integrantes, entre ellos un conocido cómico ambulante que habría desempeñado un papel clave en la selección de las víctimas.
Las detenciones se realizaron en operativos ejecutados en el distrito de San Martín de Porres y en la provincia constitucional del Callao, como resultado de una investigación desarrollada por la División de Investigación de Extorsiones.
Según la Policía, la organización estaba conformada por dos ciudadanos peruanos y dos venezolanos que cumplían funciones específicas dentro de la estructura criminal.
La denuncia de un empresario permitió iniciar la investigación
El caso se inició luego de que un empresario dedicado al rubro de restaurantes denunciara ante las autoridades que venía siendo víctima de amenazas constantes.
De acuerdo con el coronel PNP Holger Obando, jefe de la División de Investigación de Extorsiones, los delincuentes exigían el pago de S/ 5.000 para no atentar contra la vida del empresario, sus familiares y los clientes de su establecimiento.
Las pesquisas incluyeron labores de inteligencia, análisis de movimientos bancarios y seguimiento de líneas telefónicas utilizadas para ejecutar las amenazas.
La Policía informó que la víctima accedió parcialmente al pago solicitado, situación que permitió identificar a los responsables y desplegar las acciones operativas que culminaron con la captura de los sospechosos.
El rol del cómico ambulante dentro de la organización criminal
Uno de los detenidos es Walter Quispe Gonzales, alias “Morocho”, un cómico ambulante que, según la investigación policial, cumplía la función de “perfilador” de las víctimas.
Las autoridades señalaron que el investigado aprovechaba su actividad laboral y el contacto con distintos negocios para recopilar información sensible sobre potenciales objetivos de extorsión.
En este caso, habría conocido previamente el restaurante del empresario afectado y posteriormente proporcionó datos relevantes a otro integrante de la banda para ejecutar las amenazas y exigir dinero.
La Policía considera que este método permitía a la organización seleccionar cuidadosamente a sus víctimas y aumentar la efectividad de sus operaciones delictivas.
Cómo estaba organizada la banda criminal
Los detenidos fueron identificados como:
- Carlos Rivera Peralta (39), alias “Carloncho”.
- Walter Quispe Gonzales (46), alias “Morocho”.
- Johan Larez Rodríguez (38), alias “Caracol”.
- José Oviedo Prieto (39), alias “Gordo”.
Según la PNP, Carlos Rivera Peralta administraba la cuenta bancaria donde se depositaba parte del dinero obtenido mediante las extorsiones.
Por su parte, los ciudadanos venezolanos tenían la función de facilitar chips telefónicos obtenidos mediante identidades adulteradas, con el objetivo de dificultar el rastreo policial y evitar la identificación de los responsables.
Las autoridades indicaron que esta modalidad se ha vuelto frecuente entre organizaciones criminales dedicadas a la extorsión en Lima Metropolitana.
Incautan explosivos, celulares y material para suplantación biométrica
Durante los operativos, la Policía incautó diversos elementos que fortalecerán la investigación.
Entre lo decomisado figuran dos cartuchos de dinamita, cinco teléfonos celulares, nueve tarjetas portachips, una réplica de huella dactilar y un automóvil de color negro.
Los investigadores sostienen que estos objetos eran utilizados para coordinar las amenazas y facilitar la obtención irregular de líneas telefónicas empleadas en actividades ilícitas.
El caso continuará bajo investigación fiscal para determinar si existen más víctimas y posibles integrantes adicionales de la organización.
El avance de la extorsión preocupa a las autoridades
La desarticulación de ‘Los Malditos Carroñeros’ ocurre en un contexto de creciente preocupación por el avance de las redes de extorsión en Lima Metropolitana.
Las organizaciones criminales han diversificado sus métodos de operación y recurren cada vez más a informantes, herramientas tecnológicas y documentos adulterados para ejecutar amenazas contra empresarios, comerciantes y transportistas.
Las autoridades han reiterado el llamado a denunciar estos delitos de manera inmediata, ya que las investigaciones tempranas permiten identificar a los responsables y desarticular las estructuras criminales antes de que escalen sus actividades.
En resumen
La captura de ‘Los Malditos Carroñeros’ evidencia cómo las bandas criminales utilizan redes de colaboradores y perfiles aparentemente alejados del delito para obtener información de sus víctimas. La Policía continúa las investigaciones para establecer el alcance real de la organización y determinar si existen más empresarios afectados por esta modalidad de extorsión.