La crisis de combustibles que atraviesa el país ha impactado severamente la economía de los hogares peruanos. Este miércoles, decenas de vecinos se congregaron en las inmediaciones de la avenida Los Faisanes, en el distrito de Chorrillos, para acceder a balones de gas a un precio de S/ 50. La medida responde a una escalada de precios sin precedentes que, según los propios usuarios, ha duplicado y hasta triplicado el valor del balón en diversos sectores de Lima Metropolitana.
La desesperación de los ciudadanos es evidente, al punto que residentes de otros distritos se han trasladado hasta este punto de venta con la esperanza de aliviar el gasto familiar. Los testimonios recogidos en el lugar reflejan la frustración ante un mercado que se percibe fuera de control.
Precios que golpean el bolsillo
Mientras en este punto de Chorrillos se mantiene una tarifa de S/ 50, los consumidores denuncian que en otros distribuidores los precios oscilan entre los S/ 70 y los S/ 110. A esto se suma el condicionamiento de algunas marcas, que exigen a los usuarios entregar únicamente balones de su misma empresa para concretar la venta, limitando aún más las opciones de abastecimiento para las familias.
«Pregunté y está S/ 80. Mira hasta dónde estamos llegando, me dan ganas de llorar. Ahorita estoy llevando de a pocos porque hay que pensar en el gasto diario», manifestó una vecina visiblemente afectada por la situación.
Efecto dominó en la canasta básica
Este incremento en el gas licuado de petróleo (GLP) no es un hecho aislado. La volatilidad de los combustibles ha comenzado a trasladarse a otros sectores esenciales. En diversos mercados de la capital, ya se reporta un alza progresiva en el costo de productos de primera necesidad, como el pollo, frutas y verduras, debido al encarecimiento de los costos de transporte y logística.
Las autoridades aún no han emitido medidas concretas que frenen esta escalada, mientras el descontento social crece ante un fenómeno que amenaza con profundizar la crisis alimentaria y económica en los sectores más vulnerables de la ciudad.