El Ministerio de Energía y Minas (Minem) ha dispuesto la restricción inmediata de la venta de Gas Natural Vehicular (GNV) para vehículos livianos, incluyendo taxis, unidades particulares y mototaxis, en todo el territorio nacional. Esta medida, oficializada mediante la Resolución Directoral N° 020-2026-MINEM/DGH, surge como respuesta a la emergencia registrada la mañana del 1 de marzo en el distrito de Megantoni, Cusco, donde una fuga de gas provocó una llamarada en un ducto de Camisea.
Prioridad en el abastecimiento
Según lo establecido por el Ejecutivo, el suministro de GNV quedará restringido exclusivamente para garantizar la demanda de los consumidores residenciales, comerciales y el transporte público masivo, como es el caso de los buses del Metropolitano.
Martín Mejía Del Carpio, director general de Cálidda, confirmó que el acatamiento de esta norma es obligatorio para todos los grifos y estaciones de servicio del país. «La norma indica que estamos en emergencia; los grifos no deberían abastecer a ningún vehículo liviano. Si lo hacen, están infringiendo la ley», advirtió el ejecutivo, precisando que las reservas actuales son limitadas y deben ser destinadas estrictamente a los vehículos pesados de transporte público.
Impacto en la movilidad y economía
Se estima que esta restricción se mantendrá vigente por un periodo de 14 días, tiempo que tomarían las labores de reparación en la infraestructura dañada de TGP.
Aunque el grueso de los vehículos afectados en Lima y el Callao —cerca de 300 mil unidades— cuentan con motores duales que permiten el uso de gasolina, esta transición forzada a combustibles fósiles podría derivar en un incremento en las tarifas del servicio de taxi en los próximos días. El sector transporte deberá ajustar sus costos operativos al verse impedidos de utilizar GNV mientras persista el estado de emergencia energética.