En un paso decisivo para la legitimidad de las próximas Elecciones Generales 2026, el Gobierno peruano y la Organización de los Estados Americanos (OEA) suscribieron este miércoles el acuerdo que establece las facilidades, privilegios e inmunidades para el despliegue de la Misión de Observación Electoral (MOE). El acto protocolar, realizado en el Palacio de Torre Tagle, formaliza la presencia de veedores internacionales que acompañarán el proceso hasta el día de la votación, el próximo 12 de abril.
La ceremonia contó con la participación del canciller Hugo de Zela y el secretario general de la OEA, Albert Ramdin, quien cumple una visita oficial en Lima. Como testigos de honor estuvieron presentes los titulares del sistema electoral peruano: Roberto Burneo (JNE), Piero Corvetto (ONPE) y Virginia Cachay (Reniec), proyectando una imagen de unidad institucional frente a los desafíos logísticos de los comicios.
Respeto a la voluntad popular
Durante su discurso, el ministro De Zela subrayó que la presencia de la OEA es una garantía de que la voluntad de cada peruano será respetada. “Este acuerdo refleja nuestra voluntad de organizar un proceso electoral accesible, eficiente y transparente”, señaló el jefe de la diplomacia peruana, haciendo un llamado a la ciudadanía para participar activamente en la vida democrática del país.
Un punto clave de la agenda fue el voto en el exterior. La Cancillería tiene la responsabilidad de coordinar la votación de más de un millón doscientos mil peruanos habilitados para sufragar fuera de las fronteras nacionales, un despliegue que requiere estrecha colaboración con autoridades locales en diversos países del mundo.
Independencia y confianza
Por su parte, Albert Ramdin destacó el carácter “realmente independiente” de las misiones de observación de la OEA. El secretario general enfatizó que su presencia busca fortalecer la democracia y brindar confianza tanto a las instituciones como a los electores. La firma de este documento permite que los técnicos y especialistas internacionales tengan acceso irrestricto a todas las etapas de la jornada electoral, desde la organización técnica hasta el conteo de votos.
Con este acuerdo, el Perú reafirma su adhesión a los principios de la Carta Democrática Interamericana, asegurando que el proceso electoral de 2026 cuente con los más altos estándares de fiscalización internacional en un contexto político que exige transparencia absoluta.