Las autoridades ecuatorianas capturaron en la provincia de Guayas a Alexander Figueroa (24), presunto responsable del asesinato de Jennifer Lisbeth Mendoza Segura, cuyo cuerpo fue hallado el 15 de enero dentro de un colchón abandonado en un descampado del distrito limeño de San Martín de Porres (SMP).
La detención se realizó el jueves 22 de enero, según confirmó Víctor Revoredo, jefe de la Dirección de Investigación Criminal (DIRINCRI), quien precisó que el implicado se encuentra actualmente a disposición de las autoridades ecuatorianas, mientras se realizan las coordinaciones policiales internacionales.
Detención se dio tras operativo en Guayas
De acuerdo con la información policial, la captura de Figueroa se produjo durante un operativo desplegado en una guarida en Guayas, luego del asesinato de un efectivo de la policía ecuatoriana ocurrido el miércoles 21 de enero, en circunstancias aún no esclarecidas.
Revoredo indicó que el coronel Carlos Morales Guevara, jefe de la División de Investigación de Homicidios, fue designado para coordinar con su par de Ecuador las acciones correspondientes en el marco de la investigación.
Durante la intervención, Figueroa habría sido detenido en compañía de un cómplice, cuya identidad aún no ha sido confirmada.
Redes criminales bajo investigación
Según las autoridades, durante el operativo también se habría encontrado a otras mujeres que serían víctimas de una red de trata de personas que opera tanto en Ecuador como en el Perú.
La investigación policial apunta a que las organizaciones criminales Los Tiguerones y Los Lobos estarían involucradas en el asesinato de Jennifer Lisbeth Mendoza, en el contexto de una disputa por el control territorial en Guayas.
El comandante general de la PNP, Óscar Arriola, señaló que estas bandas extranjeras mantienen conflictos con otras organizaciones, como el Tren de Aragua, por el dominio de economías ilegales, incluida la trata de personas, línea que continúa en investigación.
Oferta laboral en Perú
De acuerdo con el testimonio de la pareja de la víctima, Jennifer Lisbeth Mendoza viajó al Perú el 11 de enero tras recibir una supuesta oferta laboral. El recorrido se realizó desde Guayas hacia Tumbes, y luego en un vuelo con destino a Lima.
La Policía Nacional precisó que el registro del vuelo desde Tumbes al aeropuerto Jorge Chávez consignaba solo pasaje de ida, sin retorno programado.
La pareja indicó que se enteró del crimen a través de las noticias y recordó que ambos compartían tatuajes con sus nombres, detalle que permitió contribuir a la identificación del cuerpo hallado en San Martín de Porres.