La comunidad científica y los aficionados a la astronomía se preparan para un evento sin precedentes en las últimas décadas. El martes 17 de febrero de 2026, el cielo será escenario de un eclipse solar anular, un fenómeno conocido como “anillo de fuego”, que destaca por su singularidad técnica y la belleza visual que proyecta sobre la superficie terrestre.
Este tipo de eclipse se produce cuando la Luna se encuentra cerca de su apogeo (el punto más lejano de su órbita respecto a la Tierra). Debido a esta distancia, el tamaño aparente del satélite es ligeramente menor al del disco solar, lo que impide una cobertura total y permite que un borde brillante de luz rodee la silueta oscura de la Luna en el momento cumbre.
Horarios y duración del fenómeno
Según los cálculos del Instituto Geográfico Nacional de España, el eclipse tendrá una duración total de más de cuatro horas en su fase parcial, aunque la anularidad máxima será un espectáculo fugaz. Los hitos en tiempo universal (UTC) serán:
- Inicio de la fase parcial: 09:56 UTC
- Punto máximo del eclipse: Entre las 12:11 y 12:13 UTC
- Finalización del evento: 14:27 UTC
La fase de “anillo de fuego” será visible durante aproximadamente dos minutos, tiempo en el que la alineación será perfecta para los observadores ubicados en la zona de mayor umbra.
Visibilidad geográfica: ¿Se verá en el Perú?
A diferencia de otros eventos astronómicos, la visibilidad de este eclipse estará restringida principalmente al hemisferio sur profundo. La fase anular solo podrá ser apreciada en su totalidad en el continente de la Antártida y sectores del océano Austral.
En cuanto a la fase parcial, esta será visible en zonas del extremo sur de América del Sur, como la Patagonia (Chile y Argentina), así como en el sur de África y Madagascar. Lamentablemente, debido a la trayectoria de la sombra lunar, el fenómeno no será visible desde el territorio peruano ni en la mayor parte del hemisferio norte.
Especialistas recomiendan a quienes se encuentren en las zonas de visibilidad utilizar filtros solares certificados, ya que, al no ser un eclipse total, la luz solar directa puede causar daños irreversibles en la visión.