Un nuevo escándalo sacude la Corte Superior de Justicia de San Martín. El juez penal de Tarapoto, Mariano Méndez Calderón, ha sido denunciado por presuntamente despachar en estado de ebriedad la mañana del lunes 16 de febrero. El incidente ha generado indignación no solo por la falta de decoro del magistrado, sino por el riesgo legal que implica que un juez dicte resoluciones presuntamente bajo los efectos del alcohol, lo que ha derivado en una queja formal ante la Oficina Desconcentrada de Control de la Magistratura (Odecma).
Los hechos se habrían originado alrededor de las 3:00 a. m. en los exteriores de la discoteca Kokobombo, en el distrito de Morales. Según testigos, Méndez Calderón, en evidente estado etílico, se vio involucrado en un enfrentamiento físico que inició su acompañante. Tras ser retirados del local, el magistrado habría continuado la gresca agrediendo al personal de seguridad y alterando el orden público, mostrando un comportamiento incompatible con la investidura de su cargo.
Despacho judicial y queja ante Odecma
Lo que ha causado mayor alarma institucional fue la presencia del juez en su despacho del Poder Judicial aproximadamente a las 8:45 a. m. del mismo lunes. De acuerdo con la denuncia, Méndez Calderón se presentó a laborar con un fuerte olor a alcohol y signos de ebriedad, pretendiendo impartir justicia como si el altercado previo no hubiera ocurrido. Este hecho motivó la intervención de los órganos de control para determinar la responsabilidad administrativa y ética del funcionario.
La Odecma deberá evaluar si la conducta del magistrado constituye una falta muy grave que amerite la suspensión o destitución, considerando que el ejercicio de la magistratura exige una conducta intachable tanto dentro como fuera de las sedes judiciales para garantizar la imparcialidad y la confianza de la ciudadanía en el sistema de justicia.
Un historial de fallos cuestionados
No es la primera vez que el nombre de Mariano Méndez Calderón se encuentra en el centro de la polémica nacional. Años atrás, el magistrado fue objeto de una investigación por parte de la Oficina de Control de la Magistratura (OCMA) tras emitir un polémico habeas corpus. Dicho fallo prohibía a la Fiscalía y a la Dirandro continuar las investigaciones por narcotráfico y terrorismo contra el sujeto conocido bajo el alias de «Eteco».
Aquel episodio fue calificado como un escándalo nacional que puso en duda la probidad del juez; sin embargo, Méndez continuó ejerciendo funciones en la Corte de San Martín. Con este nuevo incidente, la presión social y gremial sobre el Poder Judicial se ha intensificado, exigiendo una depuración real de los magistrados que presentan cuestionamientos éticos y funcionales recurrentes.