La Defensoría del Pueblo ha emitido una alerta sobre el riesgo de una crisis de agua en Lima y Callao, advirtiendo que, si no se toman medidas urgentes, la ciudad podría enfrentar serios problemas de desabastecimiento. Según José Luis Agüero, defensor adjunto, el sistema de Marcapomacocha, que abastece el 60% de la capital, se encuentra en grave deterioro, y las infraestructuras clave en la zona están cerca de colapsar.
El informe de la Defensoría también destacó deficiencias en la gestión de Sedapal, la empresa encargada del suministro de agua. Se señaló que Sedapal destina más de 800 millones de soles a la contratación de terceros para tareas comerciales como la facturación y atención al público, en lugar de enfocarse en mejorar la infraestructura esencial de captación y almacenamiento de agua.
Ante estas acusaciones, Sedapal respondió con un comunicado en el que desmintió las alertas y aseguró que el abastecimiento de agua está garantizado hasta 2025, con reservas de 319 millones de metros cúbicos. La empresa también afirmó que su infraestructura no corre riesgo y que cuenta con un programa de mantenimiento activo para asegurar el suministro.
Sedapal agregó que dispone de un plan de contingencia que incluye la activación de cerca de 500 puntos de abastecimiento gratuito de agua en diversas zonas de Lima y Callao, para atender a los más de 11 millones de usuarios. La disputa entre ambas entidades resalta la preocupación por la gestión del recurso hídrico en una ciudad con creciente demanda de agua.