El Ministerio del Interior intensificó este lunes sus acciones de control migratorio en Lima. El titular del sector, Hugo Begazo, lideró un operativo de fiscalización y verificación de identidad dirigido a ciudadanos extranjeros en el distrito del Rímac, como parte de la estrategia gubernamental para reforzar la seguridad ciudadana y el orden interno.
La intervención se desarrolló en el Complejo Policial Los Cibeles y permitió la verificación de la situación migratoria de más de 350 personas extranjeras. Según información oficial, alrededor de un centenar de intervenidos presentaba documentación vencida o carecía de acreditación válida para permanecer en el país, lo que los colocó en condición migratoria irregular.
Operativo liderado por el Ministerio del Interior
El despliegue fue encabezado por el ministro Begazo, acompañado por altos mandos policiales y autoridades del sistema migratorio. La operación contó con la participación de la Policía Nacional del Perú y de la Superintendencia Nacional de Migraciones, entidad encargada de validar la situación legal de los ciudadanos extranjeros en territorio nacional.
Desde el sector Interior se precisó que el objetivo del operativo no fue punitivo, sino preventivo y administrativo, orientado a identificar a personas con estatus migratorio irregular y aplicar los procedimientos que establece la ley. El ministro remarcó que el Estado peruano mantiene una política de apertura hacia los extranjeros que respetan las normas, pero que será firme frente a la informalidad migratoria.
Verificación biométrica y control documentario
Durante la jornada, más de 30 especialistas de Migraciones realizaron la revisión de carnés de extranjería, permisos temporales, solicitudes de refugio y otros documentos migratorios. En los casos en los que no se pudo acreditar identidad de manera inmediata, se aplicaron procedimientos de identificación decadactilar, a cargo de peritos de la Policía de Criminalística.
Este cruce de información permitió contrastar huellas dactilares y datos personales con las bases de la PNP, Extranjería y Migraciones, a fin de descartar identidades falsas o posibles requisitorias. Las autoridades indicaron que este tipo de controles busca cerrar espacios a la delincuencia organizada que se aprovecha de la informalidad migratoria.
Plazos legales y garantías durante la intervención
El ministro del Interior explicó que la legislación vigente establece un plazo máximo de 12 horas para determinar plenamente la situación migratoria de las personas intervenidas. Durante ese periodo, las autoridades pueden verificar identidad, antecedentes y condición legal, siempre respetando los derechos fundamentales.
Begazo sostuvo que el operativo se ejecutó bajo estrictos protocolos de legalidad y respeto a los derechos humanos. En esa línea, recalcó que no se tolerarán abusos ni excesos durante las intervenciones y que las acciones del Estado están dirigidas exclusivamente a garantizar el cumplimiento de la ley y la seguridad pública.
Resultados policiales en Lima Centro
Al cierre del operativo, la Región Policial Lima Centro informó sobre los resultados de las acciones policiales desarrolladas en paralelo en la capital. Según el balance presentado, se logró la desarticulación de seis bandas criminales y la detención de 114 personas, entre ellas 14 con requisitoria vigente por diversos delitos.
Las autoridades señalaron que estos resultados forman parte de los operativos diarios que ejecuta la Policía Nacional en zonas consideradas de alta incidencia delictiva. El control migratorio, precisaron, se integra a esta estrategia como un componente clave para prevenir delitos y fortalecer el orden interno.
Estrategia contra la informalidad migratoria
Desde el Ministerio del Interior se indicó que los operativos de verificación de identidad continuarán en distintos distritos de Lima y en otras regiones del país. El objetivo es asegurar que toda persona extranjera que resida en el Perú cuente con documentación vigente y respete las normas nacionales.
El Gobierno considera que la informalidad migratoria representa un riesgo para la seguridad y la convivencia social, por lo que ha dispuesto el trabajo articulado entre la Policía Nacional y Migraciones. Estas acciones, sostienen las autoridades, no buscan estigmatizar a la población extranjera, sino garantizar un marco de legalidad y orden.
Enfoque preventivo y mensaje político
El operativo en el Rímac también tuvo un mensaje político claro: el Ejecutivo busca mostrar una presencia activa del Estado en el control del territorio y en la supervisión de flujos migratorios. En un contexto de creciente preocupación ciudadana por la inseguridad, el Ministerio del Interior apunta a reforzar la percepción de autoridad y control.
Fuentes del sector señalaron que este tipo de intervenciones se replicarán de manera periódica, combinando acciones policiales, controles migratorios y fiscalización administrativa. La consigna, indicaron, es clara: apertura para quienes cumplen la ley y firmeza frente a quienes se mantienen al margen del sistema.