En una rápida intervención en el distrito de Comas, un policía de civil abatió a un delincuente e hirió a su cómplice luego de que ambos asesinaran a sangre fría a un transportista. El violento hecho ocurrió la noche del miércoles en la zona de San Agustín, cuando la víctima terminaba su jornada laboral.
El transportista fue identificado como José Carlos Marín Anticona (28). Se encontraba al volante de su combi en el paradero final de su ruta cuando dos sujetos, que fingieron ser pasajeros, le dispararon a quemarropa. Marín Anticona, quien trabajaba en el sector transporte desde los 16 años y cubría la ruta Pro–Pascana, falleció de manera instantánea dentro de la unidad, dejando a cuatro hijos en la orfandad.
Persecución y enfrentamiento
Un agente policial que se encontraba cerca del lugar advirtió el ataque e inició una persecución inmediata contra los sicarios. Según imágenes de las cámaras de videovigilancia, el efectivo logró interceptarlos, lo que desató un intercambio de disparos. Tras la negativa de uno de los agresores a soltar su arma y persistir en el ataque, el policía procedió a neutralizarlo, causándole la muerte en plena vía pública.
El segundo implicado resultó herido durante el enfrentamiento y fue trasladado de emergencia al hospital de Collique, donde permanece bajo estricta vigilancia policial. El comandante general de la PNP, Óscar Arriola, respaldó la intervención del agente y destacó su valor, señalando la importancia de reconocer su capacidad de respuesta frente al avance de la criminalidad en la capital.
Familia exige justicia
Familiares de la víctima llegaron hasta la escena del crimen y aseguraron que el joven conductor no había recibido amenazas de extorsión previas. “Trabajaba diariamente hasta la medianoche para mantener a sus hijos”, relató su esposa entre lágrimas. Tras las diligencias de criminalística, el cuerpo fue trasladado a la morgue central de Lima.
Este nuevo asesinato bajo la modalidad de sicariato ocurre en un contexto de alta tensión para el gremio de transportistas, que denuncia una creciente ola de ataques y cobro de cupos en diversos distritos de Lima Norte. Las investigaciones continúan para determinar si los atacantes pertenecen a alguna banda de extorsionadores que opera en la zona.