La histórica iglesia San Lázaro, joya arquitectónica construida en 1586 en el distrito del Rímac, ha sido clausurada indefinidamente tras el desplome de una parte de su techo sobre el altar principal. El incidente ocurrió este domingo, 1 de marzo, apenas minutos antes de la misa del mediodía, permitiendo que el personal que preparaba el recinto evacuara a tiempo sin registrarse heridos ni víctimas mortales.
Ante la gravedad de los hechos, el alcalde del Rímac, Néstor de la Rosa, dispuso el cierre total del templo. Actualmente, el perímetro del recinto se encuentra acordonado por personal de Gestión de Riesgos y Desastres de la Municipalidad de Lima, restringiendo el tránsito peatonal para prevenir nuevos accidentes derivados de la inestabilidad de la edificación.
La preocupación, sin embargo, trasciende el patrimonio religioso. El alcalde distrital advirtió que la situación de precariedad es generalizada en el barrio de San Lázaro, ubicado a escasas cuadras de Palacio de Gobierno. Según el burgomaestre, se ha detectado que más de 4 500 viviendas en el sector presentan condiciones estructurales críticas, siendo catalogadas como inhabitables ante el riesgo inminente de derrumbe.
Para abordar esta problemática, De la Rosa instó a una intervención coordinada entre el Ministerio de Cultura, el Arzobispado de Lima, la Municipalidad de Lima y ProLima. La restauración del templo y la seguridad de las familias que residen en edificaciones antiguas de la zona figuran ahora como puntos críticos en la agenda de gestión de riesgos del distrito, que ya mantiene diversas calles bajo cintas de seguridad ante el deterioro visible de las estructuras.