Conmovido por el asesinato de Paul Flores, cantante de Armonía 10, en medio de la ola de violencia que azota al país, Christian Yaipén, líder del Grupo 5, expresó su dolor e indignación. Acompañado por su hermano Andy, Yaipén visitó a los padres de Flores para ofrecerles sus condolencias y apoyo, declarando con pesar: “No solo la cumbia está de luto, sino todo el Perú.”
Lo más sorprendente de su intervención fue la revelación de que, para garantizar la seguridad de sus miembros, Grupo 5 ha contratado francotiradores en algunos conciertos debido a las extorsiones y ataques que han sufrido durante los últimos dos años, obligando a la banda a extremar la seguridad tanto en sus presentaciones como en su vida cotidiana.
La situación llevó a Christian Yaipén a cuestionar la efectividad de las medidas adoptadas por el gobierno para combatir la creciente criminalidad. En su intervención, el líder de Grupo 5 fue contundente al hablar sobre el estado de emergencia decretado por el Ejecutivo, asegurando que no ha logrado ser efectivo en la lucha contra el sicariato y otros delitos. “El estado de emergencia, la mayoría de personas saben que eso no funciona. No sirve, eso es una burla; para el populismo es chévere, pero en la práctica no está dando resultados”, comentó con evidente frustración, destacando la creciente inseguridad que viven tanto los ciudadanos como los artistas en el país.
Ante la creciente inseguridad que obliga incluso a músicos a protegerse, Christian Yaipén instó a las autoridades a implementar medidas de seguridad efectivas y concretas para que los peruanos puedan vivir sin temor. “Basta de parches, necesitamos resultados concretos”, sentenció.