La emblemática playa Agua Dulce, el balneario más concurrido de la capital, enfrenta un futuro incierto. Lo que inicialmente se planteó como una restricción temporal para este domingo 15 de febrero, podría convertirse en un cierre absoluto. Así lo manifestó el alcalde de Chorrillos, Richard Cortez Melgarejo, tras calificar de insostenible la situación de insalubridad en el litoral del distrito.
Durante una conferencia de prensa, la autoridad edil fundamentó la medida en el riesgo inminente para la salud pública y el ecosistema marino. Según detalló Cortez, desde el inicio de la temporada en diciembre, se han recolectado aproximadamente 250 toneladas de desechos en la arena. Solo durante un fin de semana habitual, el personal de limpieza retira cerca de 20 toneladas de desperdicios, que incluyen desde plásticos y restos orgánicos hasta pañales.
Un problema de educación y gestión
Para la administración municipal, el cierre responde a una falta de conciencia ciudadana que ha sobrepasado la capacidad operativa del distrito. “Llevamos años en esto; no es una situación de un solo verano. La decisión más clara para enviar un mensaje a los visitantes es el cierre”, enfatizó el burgomaestre. El alcalde precisó que, pese a que las cuadrillas de limpieza inician labores a las 4:00 a.m., el flujo de desperdicios no cesa, viéndose agravado por la marea que arrastra residuos contaminantes hacia la orilla.
Impacto económico y social
La medida no está exenta de consecuencias sociales. Se estima que el cierre afecta directamente a unas 100 familias que dependen de la actividad comercial en la zona, incluyendo a 65 comerciantes empadronados. Aunque el municipio ha mantenido reuniones con estos sectores para mitigar el impacto económico, la prioridad actual de la gestión es garantizar condiciones mínimas de salubridad antes de permitir el reingreso masivo de personas.
Efecto dominó en distritos vecinos
La clausura de Agua Dulce ha encendido las alarmas en el distrito colindante de Barranco. Las autoridades y vecinos de dicha jurisdicción temen que el flujo de bañistas se desvíe hacia la playa Los Yuyos, provocando un colapso similar en su infraestructura y servicios de limpieza.
Por el momento, la Municipalidad de Chorrillos ha confirmado que este 15 de febrero no habrá excepciones de ingreso, marcando un precedente que busca forzar un cambio de conducta en los usuarios del litoral limeño.