El asesinato de Susy Aponte Polo, conocida como “La China Polo”, dejó una serie de pistas que ahora son materia de investigación en Áncash. Un reportaje de “Beto a Saber” difundió imágenes de cuatro ciudadanos venezolanos que llegaron a Caraz días antes del crimen, así como registros del presunto sicario durante su fuga y detalles sobre el arma utilizada en el ataque.
Aponte Polo, periodista y candidata al Gobierno Regional de Áncash, fue asesinada a balazos el 19 de septiembre, cuando participaba en una actividad política en las inmediaciones del mercado La Explanada, en Caraz. Nueve días antes había denunciado públicamente que había recibido una amenaza de muerte.
Cuatro ciudadanos venezolanos fueron registrados en un hospedaje de Caraz
Según el reportaje, cuatro ciudadanos venezolanos se hospedaron en un alojamiento ubicado en el jirón Sucre, en Caraz. Las cámaras de seguridad registraron sus ingresos y salidas por los pasillos del establecimiento.
Entre ellos aparece Luis Iván Obispo Díaz, señalado como el presunto autor material del asesinato y quien fue reducido después de intentar escapar del lugar del ataque. También aparece una mujer identificada como Valeria Torres y otros dos hombres cuya identidad todavía no habría sido establecida.
Las imágenes muestran que uno de los integrantes del grupo incluso habría advertido la presencia de una cámara de seguridad al ingresar al hospedaje.
De acuerdo con fuentes de la Fiscalía citadas en el reportaje, el asesinato habría comenzado a organizarse semanas antes y la logística habría incluido el seguimiento a la periodista y la coordinación de quienes participaron en el ataque.
Caso 'China Polo': la investigación sigue la ruta del dinero enviado desde Lima
Otro elemento que aparece en la investigación está relacionado con el pago del hospedaje. Según el reportaje, el dinero para cubrir las habitaciones habría sido enviado desde Lima.
El ciudadano venezolano Ronald José Toro Ardila, detenido en Lima, es señalado como la persona que habría realizado transferencias vinculadas con el alojamiento de los integrantes del grupo.
Estos movimientos forman parte de las diligencias destinadas a establecer cómo se organizó el desplazamiento de los sospechosos hasta Caraz y quiénes estuvieron detrás de la logística.
La Glock utilizada en el crimen había sido reportada como robada por un policía
Una de las principales pistas materiales es el arma que habría utilizado el presunto sicario. Se trata de una Glock de 9 milímetros, con serie VTV G236, que fue encontrada en poder de Luis Iván Obispo Díaz.
Según el reportaje, el arma había pertenecido al suboficial PNP Cristian Arévalo Calderón, quien denunció el 15 de noviembre de 2023 el robo de la pistola de su vivienda en Villa El Salvador.
Casi tres años después, la misma arma apareció en Caraz y habría sido utilizada en el asesinato de Aponte Polo. La procedencia del arma y la forma en que terminó en poder del presunto sicario forman parte de las diligencias policiales y fiscales.
Caso 'China Polo': las cámaras registraron la fuga del presunto sicario
Luego de disparar contra Aponte Polo, el atacante huyó del mercado. Las imágenes difundidas muestran al presunto sicario corriendo por las calles de Caraz y abordando mototaxis mientras llevaba el arma en la mano.
Los hombres de seguridad de la periodista lo persiguieron y finalmente lograron reducirlo. La Policía llegó poco después y procedió con su traslado.
Obispo Díaz presentaba lesiones en la mano derecha, el hombro izquierdo y la mandíbula. Durante su traslado pidió la presencia de un abogado.
Susy Aponte había denunciado una amenaza de muerte nueve días antes
El antecedente que también es revisado por los investigadores es una denuncia pública realizada por la periodista nueve días antes de su asesinato.
En aquella oportunidad, Aponte Polo afirmó haber recibido una llamada en la que se le advertía que Víctor Revoredo Farfán habría ordenado un ataque contra ella.
La periodista había desarrollado un perfil público marcado por denuncias sobre presuntos casos de corrupción, crimen organizado, minería ilegal y obras públicas. También había recibido amenazas durante el año, según los testimonios recogidos en el reportaje.
La investigación deberá determinar si esa denuncia guarda relación con el crimen y establecer quién habría ordenado el asesinato de la periodista.