Un bus del Corredor Morado atropelló y causó la muerte de Javier Lozano Candia, un arquitecto de 42 años, en la intersección de la avenida Brasil con la avenida 28 de Julio. Según los primeros reportes, el incidente ocurrió frente al Hospital del Niño cuando la víctima intentaba cruzar la vía. Testigos del hecho indicaron que el hombre habría atravesado la calzada mientras manipulaba su teléfono móvil, sin percatarse presuntamente de que el semáforo peatonal se encontraba en rojo y la unidad de transporte contaba con la luz verde para circular.
Detalles del siniestro y detención del conductor
De acuerdo con el reportaje de Latina, el vehículo involucrado con placa AUR727 que circulaba con pasajeros, era conducido por Richard Castillo Aquino. Tras el impacto, los transeúntes intentaron auxiliar al peatón, mientras que efectivos de la PNP procedieron con la intervención del chofer, quien fue trasladado a la comisaría de Breña para las investigaciones de ley y los exámenes correspondientes. Las autoridades han solicitado las imágenes de las cámaras de seguridad de la zona para corroborar las versiones de los testigos y determinar con exactitud la responsabilidad de las partes involucradas en este lamentable suceso que paralizó el tránsito en esta arteria principal.
Denuncias por demora en el auxilio médico
Vecinos y personas que presenciaron el atropello manifestaron su indignación ante lo que consideraron una respuesta tardía por parte del personal médico. Según los relatos recogidos en el lugar, los trabajadores del Hospital del Niño tardaron aproximadamente diez minutos en acudir al punto del accidente para prestar los primeros auxilios. Los residentes señalaron que Lozano Candia aún presentaba signos vitales tras el choque, pero la atención habría llegado demasiado tarde. Esta situación ha generado duras críticas, considerando la cercanía inmediata del centro hospitalario con el lugar exacto donde quedó tendida la víctima.
Peligrosidad y falta de sincronización vial
El tramo de la avenida Brasil donde ocurrió la tragedia es señalado por los habitantes de Breña como una zona de constantes riesgos debido a la confusión en las señales de tránsito. Los denunciantes indicaron que existe una falta de coordinación entre los semáforos y las indicaciones manuales de la policía de tránsito que suele ubicarse en la esquina de 28 de Julio. Esta desincronización, sumada a la velocidad con la que circulan los vehículos, convierte el cruce en una trampa para los peatones. El vecindario reiteró su pedido a las autoridades municipales para mejorar la señalización y garantizar que la vigilancia policial no genere contradicciones que pongan en peligro la vida de los ciudadanos.