El botón de pánico comenzó a instalarse en buses de transporte urbano en Lima como parte de una estrategia impulsada por el colectivo Transporte Unido (TU) para enfrentar la creciente ola de extorsiones y ataques contra conductores en distintos puntos de la ciudad.
Según el gremio, el 60% de su flota ya cuenta con este sistema de seguridad, que permite al chofer alertar a la Policía ante situaciones sospechosas durante el recorrido. La medida busca reforzar la protección tanto de los trabajadores del transporte como de los pasajeros, en un contexto marcado por amenazas constantes.
Botón de pánico permitirá respuesta policial en minutos
El botón de pánico funciona como una herramienta preventiva. Si el conductor detecta que lo siguen motorizados o identifica a un pasajero sospechoso, podrá activar el sistema para solicitar ayuda inmediata. La alerta se envía directamente a la Central 105 de la Policía Nacional, lo que agiliza la intervención.
De acuerdo con las pruebas realizadas por el gremio, el tiempo de respuesta puede ser de hasta seis minutos, lo que representa una mejora frente a situaciones en las que no existía un canal directo de comunicación con las autoridades.
Además, cada unidad incorpora cuatro cámaras con reconocimiento facial instaladas en el interior del bus. Estos dispositivos se encuentran interconectados con el sistema policial y permiten identificar a posibles delincuentes o personas con antecedentes.
Empresas como El Rápido, Cristo de Pachacamilla, La 41, Santa Catalina, Vipusa, La 50 y Huáscar ya implementan estos equipos en sus unidades. El gremio precisó que las compañías financiaron la instalación con recursos propios, ante la demora en la ejecución de medidas estatales orientadas a reforzar la seguridad en el transporte público.