El proyecto de gas natural en el Lote Z-6 permanece paralizado desde hace más de 13 años, pese a que en 2009 se confirmó un importante descubrimiento en el yacimiento Esperanza. La falta de solución a un conflicto social en la Bahía de Sechura ha impedido iniciar la fase de explotación y aprovechar estos recursos energéticos, según advirtió la Contraloría.
El gobierno entregó la conseción del lote en el 2002 para la exploración y explotación de hidrocarburos, con plazos de hasta 40 años en el caso del gas natural. La empresa operadora cumplió con el programa de trabajo e incluso confirmó reservas estimadas en 26.6 billones de pies cúbicos. Sin embargo, en abril de 2012 el proyecto quedó detenido tras conflictos sociales en su zona de influencia.
Gas natural: conflicto sin resolver mantiene el proyecto detenido
A lo largo de más de una década, no se han concretado espacios de diálogo efectivos entre la empresa, las comunidades y las autoridades. Tampoco se gestionó la intervención oportuna de entidades encargadas de prevenir conflictos sociales.
Esto ha prolongado la paralización del proyecto y pone en duda que la situación siga siendo considerada como “fuerza mayor”, debido al tiempo transcurrido sin soluciones concretas.
El descubrimiento del yacimiento Esperanza en 2009 representaba una oportunidad clave para fortalecer la producción de gas natural en el país. No obstante, la falta de avances en la etapa de explotación ha impedido que estos recursos se traduzcan en beneficios reales.
La inactividad del proyecto no solo retrasa el desarrollo energético, sino que también limita la generación de ingresos para el Estado y el abastecimiento en el norte del Perú.
Ante este escenario, se hace necesario destrabar el proyecto y adoptar medidas que permitan cumplir con su finalidad pública.