La tensión social en el distrito de Marcavelica, en Sullana, escaló este viernes con el bloqueo de la carretera Panamericana Norte. Decenas de familiares y vecinos del centro poblado de Mallaritos interrumpieron el tránsito en la vía que conecta Piura con Tumbes, exigiendo la inmediata captura de tres ciudadanos venezolanos acusados de asesinar a golpes a Rubén Alejandro Quevedo Nole, un padre de familia y trabajador técnico.
La medida de fuerza, que incluyó la quema de llantas y el cierre del acceso al centro poblado, se prolongó por casi una hora, afectando el paso de vehículos de carga y transporte interprovincial. La protesta surge tras el sepelio de Quevedo, quien fue atacado el último fin de semana cerca de su vivienda en la calle Los Algarrobos. Pese a que inicialmente intentó recuperarse en su hogar, su salud empeoró drásticamente el pasado martes, falleciendo poco después en el Hospital de Apoyo II-2 de Sullana.
Recompensa y fuga de sospechosos
Ante la indignación por la fuga de los presuntos agresores, quienes abandonaron sus viviendas alquiladas poco después del ataque, la familia de la víctima anunció una recompensa de S/ 15 000 para quien brinde datos certeros sobre su paradero. Los deudos señalaron que el monto fue reunido mediante préstamos y apoyo de la comunidad ante la urgencia de justicia. Por su parte, la Policía Nacional ya cuenta con imágenes de los sospechosos y ha iniciado las diligencias para evitar que abandonen el país por la frontera norte.
El clima en Mallaritos es de hostilidad; durante la marcha, los residentes exigieron el retiro de los ciudadanos extranjeros de la zona, recordando que el crimen se produjo tras una gresca donde los implicados habrían usado piedras y palos contra los vecinos. Las autoridades policiales lograron despejar la carretera tras dialogar con los manifestantes, aunque el resguardo en el sector se mantiene ante posibles nuevos enfrentamientos.