Una balacera provocada por dos sicarios en la madrugada del 16 de febrero dejó tres muertos y varios heridos en el pasaje 1 de Mayo y el jirón Mariátegui, en Cercado de Lima. El ataque, ocurrido a las 3:50 a. m., generó pánico entre más de 100 asistentes cuando los agresores abrieron fuego sorpresivamente contra la multitud.
El estruendo de los disparos se mezcló con la música mientras las botellas estallaban contra el pavimento y los asistentes huían desesperadamente para escapar de las balas. Al llegar la Policía, encontraron varios heridos, entre ellos tres personas que, debido a la gravedad de sus lesiones, fallecieron poco después. Las víctimas fueron identificadas como Marcelo Bejarano Ormeño (18), Wendy Estupiñán Ormeño (27) y un menor de edad, Kevin A. F. (14), todos con impactos de bala en la cabeza y el cuerpo.
Seis personas resultaron heridas y fueron trasladadas urgentemente a hospitales cercanos. Jenifer Cruz Huaylla (23), Evelyn Sulca Pérez (35), Lorena León Ochochoque (27) y Luis León Ramos (22) fueron llevados al Hospital Loayza, mientras que Leslie Sulca Pérez (28) y César Pizarro Molina (23) recibieron atención en el Hospital Guillermo Almenara.
En el lugar del ataque, los peritos de criminalística encontraron 20 casquillos de bala y registraron impactos en la carpa de la fiesta y en las paredes de viviendas cercanas. La Policía Nacional del Perú (PNP) no descarta un ajuste de cuentas entre bandas rivales en la zona. Fuentes policiales indicaron que la fiesta pudo haber sido escenario de disputas anteriores entre grupos criminales. Además, se ha revelado que algunos de los involucrados, como Leslie Sulca Pérez, tenían antecedentes penales, incluida su implicación en un caso de proxenetismo en 2018, y Luis León Ramos, quien tenía antecedentes por robo agravado en 2021.