La Autoridad de Transporte Urbano para Lima y Callao (ATU) inició el 2026 con un fuerte despliegue contra el transporte informal. Solo en el mes de enero, la entidad envió al depósito a 570 vehículos que brindaban servicio sin autorización, una cifra que representa un notable incremento en comparación con el mismo periodo de los años 2024 y 2025, según informó la institución adscrita al Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC).
El resultado es producto de una serie de operativos intensivos de fiscalización, ejecutados de manera conjunta con la Policía Nacional del Perú (PNP) y otras entidades del Estado, en un contexto marcado por la inseguridad vial, la informalidad y los riesgos para millones de usuarios del transporte público en la capital.
Más de 60 operativos en un solo mes
La ATU detalló que la detención de las 570 unidades se logró tras la realización de 65 operativos desplegados en distintos puntos estratégicos de Lima Metropolitana y el Callao. Durante estas intervenciones, los fiscalizadores detectaron múltiples infracciones graves a la normativa vigente.
Entre las principales faltas se identificó que 225 conductores manejaban sin licencia de conducir, mientras que 117 vehículos circulaban sin el Seguro Obligatorio contra Accidentes de Tránsito (SOAT), exponiendo a pasajeros y peatones a situaciones de alto riesgo en caso de accidentes.
Estas cifras reflejan la magnitud del problema del transporte informal y la persistencia de prácticas ilegales que afectan la seguridad vial y el orden urbano.
Operativos conjuntos con el Comité de Fiscalización
Un componente clave de las acciones ejecutadas en enero fue la intervención del Comité de Fiscalización del Transporte, instancia liderada por el MTC e integrada por la PNP, la Superintendencia de Transporte Terrestre de Personas, Carga y Mercancías (Sutran), Migraciones, Sucamec, entre otras entidades.
En el marco de este trabajo articulado, se realizaron 11 operativos especiales, que culminaron con 58 vehículos informales enviados al depósito. Estas intervenciones buscaron no solo sancionar la informalidad, sino también identificar otras posibles infracciones relacionadas con seguridad, control migratorio y uso indebido de vehículos.
La ATU destacó que este enfoque multisectorial permite una fiscalización más integral y efectiva frente a redes de transporte informal que operan al margen de la ley.
Intervención nocturna en Santa Anita
Uno de los operativos más recientes y representativos se realizó la noche del viernes en el distrito de Santa Anita, donde las autoridades enviaron al depósito a 18 vehículos informales. Durante la intervención, se detectó además a 11 conductores sin brevete, así como ocho unidades que acumulaban multas que bordean los 240 mil soles.
Este tipo de casos evidencia que muchos de los vehículos intervenidos no solo operan sin autorización, sino que arrastran un historial reiterado de infracciones, lo que incrementa el peligro para los usuarios del sistema de transporte.
Incremento histórico frente a años anteriores
La cifra registrada en enero de 2026 representa un salto significativo respecto a los resultados obtenidos en años previos. En enero de 2024, la ATU envió al depósito 152 vehículos informales, mientras que en el mismo mes de 2025 la cifra ascendió a 204 unidades.
El crecimiento hasta los 570 vehículos retirados este enero confirma un endurecimiento de las acciones de fiscalización, así como una mayor capacidad operativa de la entidad para enfrentar la informalidad en las pistas de Lima y Callao.
Balance anual refuerza tendencia
El balance general del año pasado también refleja esta tendencia al alza en los operativos. Durante todo el 2025, la ATU envió al depósito a 6203 vehículos informales, una cifra que supera en 92 % lo alcanzado en 2024, cuando se retiraron 3228 unidades.
Estos números consolidan una política de control más agresiva frente a un problema estructural que afecta la movilidad urbana, la seguridad ciudadana y la calidad del servicio de transporte público.
Transporte informal y riesgos para la ciudadanía
Desde la ATU se advierte que el transporte informal no solo representa una competencia desleal para los operadores formales, sino que constituye un riesgo directo para la vida y la integridad de los usuarios. Vehículos sin mantenimiento adecuado, conductores sin licencia y la ausencia de seguros obligatorios configuran un escenario crítico en caso de accidentes.
Las autoridades han reiterado que muchos de estos vehículos también son utilizados para actividades ilícitas o se convierten en espacios propicios para delitos, lo que refuerza la necesidad de mantener operativos constantes y coordinados.
Compromiso con un transporte seguro y formal
Con estos resultados, la ATU reafirmó su compromiso de impulsar un transporte seguro, formal y ordenado en Lima y Callao. La entidad señaló que los operativos continuarán en los próximos meses y que se priorizarán las zonas con mayor incidencia de informalidad.
Asimismo, hizo un llamado a la ciudadanía a no utilizar servicios informales y a denunciar cualquier irregularidad, como parte de un esfuerzo conjunto para mejorar la movilidad urbana y reducir los riesgos en las vías.