La Autoridad de Transporte Urbano para Lima y Callao (ATU) puso en marcha una nueva etapa de fiscalización al transporte de estudiantes, con inspecciones presenciales que esta semana se realizan en el distrito de La Molina. La medida forma parte de la campaña “Camino seguro a clases”, orientada a reforzar la seguridad vial, la formalidad del servicio y la protección de miles de escolares que se movilizan a diario en la capital.
La jornada de verificación busca asegurar que las unidades cumplan con los requisitos técnicos, documentarios y de seguridad exigidos por la normativa vigente. Según informó la Autoridad de Transporte Urbano para Lima y Callao, más de 600 vehículos ya aprobaron con éxito este proceso en inspecciones previas realizadas en San Borja y San Martín de Porres.
Requisitos para un servicio de transporte escolar formal
El subdirector de Fiscalización de la ATU, Luis Rivera, precisó que solo pueden pasar por el proceso de inspección aquellas unidades que cuenten con la autorización correspondiente para brindar el servicio de transporte escolar. Esto implica que tanto el vehículo como el conductor deben tener vigente la Tarjeta Única de Circulación y la credencial del conductor, documentos que acreditan su habilitación formal.
Además, durante la revisión técnica se verifica que cada unidad cuente con implementos de seguridad indispensables: cinturones de seguridad en todos los asientos, asientos anclados a la estructura del vehículo, piso con material antideslizante, puertas con seguro especial, manijas internas, botiquín de primeros auxilios, extintor, triángulo o cono de seguridad, entre otros elementos clave para la prevención de riesgos.
Sticker “Fiscalizado” y verificación digital
Una vez que la unidad aprueba satisfactoriamente la inspección, la ATU coloca un sticker en el parabrisas que indica su condición de “Fiscalizado”. Este distintivo incluye un código QR que permite a los padres de familia verificar, a través de una plataforma digital, si el vehículo y el conductor se encuentran debidamente autorizados.
Con solo ingresar la placa de la unidad, los usuarios pueden comprobar la modalidad del servicio, los datos del conductor y la vigencia de la autorización, una herramienta que apunta a reforzar la transparencia y la confianza en el transporte escolar formal.
Avance de la campaña “Camino seguro a clases”
De acuerdo con cifras oficiales, actualmente existen más de 3,770 unidades autorizadas para el transporte de estudiantes en Lima y Callao. De ese total, más de 620 vehículos ya han pasado por el proceso de inspección en los primeros operativos de la campaña, lo que evidencia un avance progresivo en la fiscalización antes del inicio pleno del año escolar.
Rivera recordó que los trámites para obtener la autorización se realizan de manera virtual, a través de la Plataforma Virtual de Trámites (PVT) de la ATU, lo que facilita y agiliza el proceso para los transportistas que buscan formalizar su servicio.
Importancia del SOAT especializado
Otro aspecto clave resaltado por la ATU es que el Seguro Obligatorio de Accidentes de Tránsito (SOAT) para vehículos de transporte escolar es distinto al de los vehículos particulares. Este seguro especializado permite una cobertura adecuada en caso de emergencias que involucren a estudiantes, por lo que la autoridad exhortó a los padres de familia a contratar únicamente servicios formales y autorizados.
“El uso de unidades informales no solo pone en riesgo la seguridad de los escolares, sino que también limita la activación de seguros en caso de accidentes”, advirtió el funcionario.
Cronograma de inspecciones en Lima y Callao
Las inspecciones continuarán hasta el viernes 6 de marzo en el distrito de La Molina, en el Estadio Municipal ubicado en la cuadra 36 de la avenida La Molina, en el horario de 8:00 a. m. a 1:00 p. m.
Posteriormente, la ATU informó que los operativos se trasladarán a otros distritos:
- Santiago de Surco, del 9 al 13 de marzo.
- Callao, del 16 al 20 de marzo.
- Surquillo, del 23 al 27 de marzo.
Con estas acciones, la ATU busca reforzar la seguridad del transporte escolar, reducir la informalidad y garantizar un retorno a clases con mayores estándares de protección para los estudiantes.