La madrugada de este jueves 12 de marzo, Lima fue escenario de graves actos de violencia contra el transporte público. Buses de las empresas Real Star, ETSIBOSA y Simón Bolívar fueron consumidos por el fuego en distintos puntos de la capital, en hechos que han encendido las alarmas sobre la seguridad del sector en medio de la crisis por el paro de transportistas.
En Villa El Salvador, un bus de la empresa Real Star fue atacado aproximadamente a las 3:30 a.m. Según testigos, sujetos a bordo de una motocicleta lanzaron un artefacto incendiario, presumiblemente una bomba molotov, contra la unidad mientras el conductor descansaba en su interior. Gracias a la rápida intervención de los vecinos, el chofer pudo ser rescatado antes de que el fuego se propagara totalmente, aunque resultó con lesiones y fue trasladado a un centro de salud.
Paralelamente, en el distrito de El Agustino, a la altura de Puente Nuevo, se registraron dos incidentes adicionales. Un bus de la empresa ETSIBOSA fue consumido por las llamas; si bien las primeras hipótesis de las autoridades apuntan a una posible falla técnica, el hecho es materia de investigación. Poco después, en la misma zona, un bus de la empresa Simón Bolívar fue rociado con combustible y prendido fuego por presuntos integrantes de la banda criminal conocida como «Los Mexicanos». En este caso, el conductor también requirió auxilio vecinal para escapar del vehículo.
Estos atentados ocurren en un contexto de alta tensión para el gremio, que ha denunciado en reiteradas ocasiones el incremento de extorsiones y el cobro de cupos por parte de organizaciones criminales. Aunque las investigaciones continúan para establecer los nexos entre los ataques, el sector transportista ha expresado su profunda preocupación ante la vulnerabilidad de sus unidades y la integridad de sus trabajadores frente a la delincuencia organizada.
Las autoridades han iniciado las pericias correspondientes para identificar a los responsables, mientras se evalúa si la violencia de esta madrugada tiene una vinculación directa con el paro nacional convocado por los gremios del sector o si responde a una escalada de la inseguridad ciudadana que afecta a la capital.