Violento ataque en el paradero Velasco
Un auto colectivo que cubría la ruta hacia la parte alta de Comas fue atacado a balazos la noche del lunes en el paradero Velasco, ubicado entre las avenidas Miguel Grau y Túpac Amaru, en la zona de Año Nuevo. El conductor y tres pasajeros que se encontraban a bordo de la unidad resultaron ilesos, pese a la violencia del atentado.
Según información recogida por la Policía Nacional del Perú (PNP), el ataque ocurrió cuando el vehículo se encontraba estacionado en el paradero, a la espera de más pasajeros. En ese momento, dos sujetos a bordo de una motocicleta se aproximaron al lugar y abrieron fuego contra la unidad antes de huir con rumbo desconocido.
Modalidad similar a otros atentados recientes
Testigos del hecho indicaron que los atacantes dispararon varias veces de manera directa contra el vehículo, sin mediar palabra. Producto del ataque, una de las ventanas laterales del auto colectivo quedó completamente destrozada, evidenciando la cercanía de los disparos y el alto riesgo al que estuvieron expuestos los ocupantes.
Efectivos policiales que llegaron a la zona lograron identificar al menos cuatro casquillos de bala en el pavimento, los cuales fueron aislados para las diligencias correspondientes. Posteriormente, se aguardó la llegada de peritos de criminalística para el levantamiento de evidencias y el inicio formal de la investigación.
Extorsión a transportistas como principal hipótesis
La principal línea de investigación que maneja la PNP apunta a un presunto caso de extorsión contra transportistas, una modalidad delictiva que se ha incrementado de manera sostenida en Lima Norte durante los últimos meses. Según fuentes policiales, bandas criminales estarían exigiendo el pago de “cupos” a conductores de autos colectivos y otras unidades informales que operan en zonas de alta demanda.
Este tipo de ataques suele utilizarse como advertencia cuando los conductores se niegan a pagar las sumas exigidas por los delincuentes. En muchos casos, los disparos se realizan contra los vehículos, paraderos o incluso viviendas de los transportistas, generando un clima de temor e inseguridad.
Segundo ataque en menos de tres días
El atentado en el paradero Velasco no es un hecho aislado. Se trata del segundo ataque armado registrado en menos de tres días contra autos colectivos que operan en esta zona de Comas. El último domingo, un hecho similar ocurrió frente al mercado Velasco, donde otra unidad fue baleada bajo circunstancias casi idénticas.
En ese ataque previo, el conductor también resultó ileso, aunque el vehículo sufrió daños materiales. La reiteración de estos hechos ha encendido las alarmas entre los vecinos y transportistas, quienes denuncian una creciente presencia de organizaciones criminales en la zona.
Traslado del conductor y diligencias policiales
Tras el ataque, el conductor del auto colectivo fue trasladado a la Comisaría PNP de La Pascana, donde rindió su manifestación ante los agentes especializados. Su testimonio será clave para determinar si había recibido amenazas previas o mensajes extorsivos antes del atentado.
La Policía Nacional informó que se revisarán cámaras de videovigilancia instaladas en las inmediaciones del paradero y en las principales avenidas cercanas, con el objetivo de identificar a los autores del ataque y reconstruir su ruta de escape.
Inseguridad persistente en Lima Norte
Los ataques armados contra unidades de transporte informal se han convertido en una constante en distritos como Comas, San Martín de Porres e Independencia. Pese a los operativos policiales anunciados en la zona, los transportistas aseguran que la presencia de efectivos no es permanente y que los delincuentes aprovechan esta situación para actuar con impunidad.
Vecinos de Año Nuevo señalaron que los disparos se escucharon a varias cuadras de distancia y generaron pánico entre quienes se encontraban en el paradero y comercios cercanos. “Aquí ya no se puede trabajar tranquilo. Todos los días hay miedo”, comentó un residente de la zona.
Llamado a reforzar la seguridad
Frente a la reiteración de estos ataques, dirigentes vecinales y asociaciones de transportistas han solicitado a las autoridades un mayor despliegue policial y acciones concretas contra las bandas de extorsionadores. También pidieron acelerar las investigaciones para evitar que estos hechos deriven en víctimas mortales.
La PNP no descartó que los responsables del ataque formen parte de una misma organización criminal que estaría operando en distintos puntos de Comas, utilizando la violencia armada como principal mecanismo de intimidación.
Mientras tanto, los transportistas continúan laborando bajo amenaza, en un contexto de creciente inseguridad que afecta no solo a quienes conducen estas unidades, sino también a los pasajeros que diariamente utilizan este servicio para movilizarse.