La agrupación Armonía 10 volvió a quedar en la mira de organizaciones criminales tras sufrir un atentado con explosivos en la ciudad de Trujillo, la madrugada del 19 de enero. Aunque la detonación solo causó daños materiales en el bus de la orquesta, el ataque marcó el inicio de una nueva escalada de amenazas extorsivas.
Según reveló Epicentro, los integrantes del grupo dirigido por Walther Lozada recibieron mensajes intimidatorios de una organización que se hace llamar “la batería de Trujillo”, en los que se exige el pago de S/ 100 mil para permitirles volver a tocar en esa ciudad, además de S/ 10 mil por cada presentación.
Amenazas directas contra los integrantes
Los mensajes enviados por los extorsionadores no solo plantean exigencias económicas, sino que incluyen advertencias explícitas contra la vida de los músicos si no cumplen con lo solicitado.
“Esto recién empieza. Si nadie se alinea, todos los fines de semana y agrupación que baje y no se pone a derecho van a sufrir atentados contra su propia vida”, se lee en uno de los textos, donde también se amenaza con que el próximo ataque no será contra bienes materiales, sino con víctimas mortales.
Policía confirma veracidad de las amenazas
La información ya se encuentra en poder de la Policía Nacional del Perú. El jefe policial de La Libertad, el general Franco Moreno, confirmó que la amenaza es real y no descartó que la organización criminal “Los Pulpos” esté detrás de estos hechos, una de las bandas más violentas que opera en el norte del país.
Fiscalía inicia diligencias por extorsión
El atentado ocurrió alrededor de las 2:40 de la madrugada, cuando el bus de la orquesta se encontraba estacionado cerca del ingreso a la discoteca El Monasterio, en Trujillo.
Ante la gravedad del hecho, la Tercera Fiscalía Penal Corporativa de Trujillo (Primer Despacho) inició diligencias urgentes contra quienes resulten responsables del delito de extorsión, en el marco de una investigación que busca identificar a los autores del ataque.
Una cadena de violencia contra la orquesta
Este nuevo episodio se suma a una serie de ataques que ha sufrido Armonía 10 en los últimos meses. En diciembre de 2024, el bus del grupo fue baleado en el Callao, a pocos metros de la comisaría de Ingunza. Aunque no hubo heridos, el hecho evidenció la vulnerabilidad de la orquesta incluso en zonas con presencia policial.
La situación alcanzó su punto más trágico el 17 de marzo de 2025, cuando Paul Flores, cantante de 39 años e integrante de la agrupación, fue asesinado en Lima tras un concierto. El bus en el que se trasladaba la banda fue interceptado por sujetos armados, quienes dispararon repetidamente, causando la muerte del vocalista.
Tras ese crimen, Armonía 10 denunció públicamente que venía recibiendo amenazas constantes y exigencias económicas por parte de organizaciones criminales que condicionaban su seguridad a pagos ilegales.