En un acto de heroísmo espontáneo que ha conmovido a la provincia de Barranca, un vendedor ambulante se convirtió en el protagonista de un rescate crítico. Jharold Palacios Vivanco, quien se gana la vida recorriendo la arena ofreciendo marcianos y artículos de playa, arriesgó su vida para salvar a tres niños y un adulto que eran arrastrados por el fuerte oleaje.
El incidente, ocurrido en la playa Miraflores, se desencadenó cuando los gritos de auxilio de una familia alertaron a los veraneantes. Ante la ausencia inmediata de brigadistas en ese punto específico, Palacios abandonó su mercadería y se adentró en el mar. Su intervención fue decisiva para mantener a flote a los menores hasta la llegada del personal de Salvataje y Seguridad Ciudadana, quienes completaron la evacuación con éxito.
Un “barranquino” de corazón
Palacios Vivanco, residente del Callao pero con más de cuatro años trabajando en el litoral de Barranca, es una figura conocida entre los veraneantes de Puerto Chico y zonas aledañas. “Me siento un barranquino más”, señaló el comerciante, cuya destreza en el agua y rápida reacción evitaron lo que pudo ser una tragedia familiar en pleno inicio de semana.
La acción quedó registrada en videos captados por testigos, donde se observa el esfuerzo del trabajador por contrarrestar la fuerza de las olas mientras sostenía a las víctimas. Las imágenes se viralizaron rápidamente, generando un reconocimiento unánime a su valentía, considerando que no cuenta con formación profesional en rescate acuático.
Solidaridad ciudadana
Tras la difusión del suceso, se ha iniciado una corriente de apoyo en redes sociales para favorecer al comerciante. Vecinos de la zona y usuarios digitales han hecho un llamado para respaldar económicamente a Palacios o priorizar la compra de sus productos, resaltando que su labor diaria es el único sustento para su familia en el primer puerto.
Este rescate pone nuevamente sobre la mesa la importancia de la vigilancia permanente en las playas del norte chico, pero sobre todo, destaca la humanidad de ciudadanos que, sin uniforme, actúan como primera línea de respuesta ante la emergencia.