Un grave caso de violencia familiar ha sacudido a la comunidad de Sawi Entsa, en el distrito de Nieva, provincia de Condorcanqui. Una mujer fue capturada por la Policía Nacional tras ser acusada de agredir salvajemente a su hijo menor de edad. Según los reportes iniciales, la agresora habría mordido al niño y colocado su pie sobre el cuello del menor en un aparente intento de asfixia. La crueldad del acto quedó registrada en un video grabado clandestinamente por una de las hermanas de la víctima, quien, oculta y entre sollozos, logró documentar la evidencia que hoy sirve de sustento para el proceso judicial.
Intervención policial y rescate de los menores
El ataque se produjo la noche del lunes 16 de febrero. Ante la difusión del video y la denuncia inmediata, el Centro de Emergencia Mujer (CEM) Condorcanqui y efectivos de la comisaría de Nieva desplegaron un operativo de emergencia. Alrededor de las 11:00 p. m., las autoridades llegaron a la vivienda en la comunidad de Sawi Entsa para proceder con la detención en flagrancia de la madre. La mujer permanece actualmente bajo custodia policial, mientras el Ministerio Público evalúa solicitar medidas restrictivas de libertad dada la gravedad de las lesiones infligidas.
Evaluación de daños y medidas de protección
El menor agredido y sus hermanos han sido puestos bajo la protección de las autoridades competentes. En las próximas horas, los niños serán sometidos a evaluaciones médicas integrales y pericias psicológicas para determinar el alcance del daño físico y emocional sufrido en el entorno familiar. Debido al alto riesgo que representa la convivencia con la progenitora, el equipo multidisciplinario del Ministerio de la Mujer evalúa el internamiento temporal de los menores en un albergue o refugio especializado para garantizar su seguridad absoluta mientras se resuelve la situación legal de la detenida.
Consecuencias legales por maltrato infantil
Especialistas en derecho de familia han señalado que, debido a la naturaleza de la agresión —que incluyó métodos de asfixia—, la imputada podría enfrentar cargos por agresiones en contra de las mujeres y los integrantes del grupo familiar, agravado por la condición de vulnerabilidad de la víctima. De corroborarse que hubo un riesgo real contra la vida del menor, la fiscalía podría tipificar el delito de manera más severa, lo que derivaría en un pedido de prisión preventiva y una eventual condena efectiva de cárcel. El caso ha generado un rechazo unánime en la región Amazonas, donde se exige la máxima sanción para prevenir futuros actos de violencia en comunidades nativas y zonas rurales.