El Instituto Nacional de Defensa Civil (Indeci) emitió una alerta preventiva a nivel nacional ante el pronóstico de precipitaciones de moderada a fuerte intensidad que afectarán a gran parte del territorio peruano entre el viernes 30 de enero y el domingo 1 de febrero. El aviso se sustenta en el reporte meteorológico N.° 029 del Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología del Perú (Senamhi), clasificado en nivel naranja, lo que implica la posibilidad de fenómenos peligrosos.
La advertencia alcanza tanto a la sierra —donde se esperan lluvias, granizo, nieve y aguanieve— como a la costa norte, donde se prevén lluvias de moderada intensidad. Según Indeci, las condiciones climáticas podrían generar emergencias asociadas a deslizamientos, huaicos, activación de quebradas, interrupción de vías y afectación a viviendas precarias.
Regiones en riesgo por precipitaciones
De acuerdo con el Senamhi, las precipitaciones se presentarán en los departamentos de Amazonas, Áncash, Apurímac, Arequipa, Ayacucho, Cajamarca, Cusco, Huancavelica, Huánuco, Ica, Junín, La Libertad, Lambayeque, Lima, Moquegua, Pasco, Piura, Puno, San Martín, Tacna y Tumbes. Se trata de una cobertura amplia que compromete a regiones de la sierra norte, centro y sur, así como a zonas de la costa norte y parte de la costa central.
En la sierra norte, se esperan acumulados de lluvia entre 16 y 35 milímetros por día; en la sierra central, los valores oscilarían entre 10 y 23 milímetros diarios; mientras que en la sierra sur, las precipitaciones alcanzarían entre 11 y 27 milímetros por día. En la costa norte, los acumulados previstos van de 20 a 35 milímetros diarios, cifras que podrían generar anegamientos urbanos y desbordes de ríos en zonas vulnerables.
Granizo, nevadas y vientos fuertes
Además de las lluvias, el pronóstico advierte la ocurrencia de granizo en localidades situadas por encima de los 2.800 metros sobre el nivel del mar y nevadas en zonas que superan los 3.800 metros, principalmente en la sierra central y sur. Estas condiciones podrían afectar actividades agrícolas, ganaderas y el tránsito en carreteras altoandinas.
El evento meteorológico estará acompañado por descargas eléctricas y ráfagas de viento cercanas a los 35 kilómetros por hora, lo que incrementa el riesgo para poblaciones rurales, centros poblados expuestos y comunidades ubicadas en laderas o quebradas activas. En la costa norte, las lluvias serían de ligera a moderada intensidad, mientras que en la costa central y sur se presentarían de forma dispersa y leve.
Recomendaciones a autoridades locales
Frente a este escenario, el Indeci exhortó a los gobiernos regionales y municipales a adoptar medidas inmediatas de preparación. Entre ellas, la revisión y despeje de rutas de evacuación, así como su correcta señalización para facilitar el desplazamiento de la población hacia zonas seguras en caso de emergencias.
Asimismo, la entidad pidió verificar la operatividad de los centros de salud, compañías de bomberos y comisarías, con el objetivo de asegurar una respuesta oportuna ante posibles desastres naturales. La experiencia de temporadas anteriores demuestra que la falta de preparación institucional agrava el impacto de las lluvias intensas, especialmente en zonas con antecedentes de huaicos y deslizamientos.
Medidas de autoprotección para la población
El Indeci también dirigió recomendaciones directas a la ciudadanía, enfatizando la necesidad de reforzar los techos de las viviendas, especialmente en áreas rurales y periurbanas donde predominan construcciones vulnerables. Se aconseja, además, identificar zonas seguras y evitar la permanencia cerca de ríos, quebradas o taludes inestables durante las lluvias.
Otra medida clave es la implementación de sistemas de alerta temprana comunitarios, utilizando silbatos, campanas, alarmas, sirenas o altoparlantes, en coordinación con las autoridades locales. Estos mecanismos pueden marcar la diferencia en la evacuación oportuna de familias ante la activación repentina de huaicos o desbordes.
Monitoreo permanente desde el COEN
El Indeci informó que, a través del Centro de Operaciones de Emergencia Nacional (COEN), se mantiene un monitoreo permanente de las regiones alertadas. La entidad coordina con autoridades regionales y locales para evaluar el impacto del fenómeno y activar protocolos de respuesta rápida en caso de emergencias.
En un contexto marcado por la variabilidad climática y el incremento de eventos extremos, las autoridades reiteran la importancia de la prevención y la preparación como herramientas fundamentales para reducir riesgos y proteger la vida de la población. El llamado es a no subestimar las alertas meteorológicas y a actuar con responsabilidad frente a las condiciones climáticas adversas.